Análisis: El recorrido de la Vuelta a España 2019

Por @pmpalermo

Presentada la Vuelta a España 2019. Y para aquellos que pedían un regreso al ciclismo clásico, hay algunas novedades positivas. Si bien no encontrarán un recorrido al estilo del Giro de Italia, el primer punto a mencionar es la reducción de las ya famosas “cuestas de cabra”.

Globalmente, la ronda hispana constará de 3272,2 km repartidos en 21 etapas: 6 llanas, 7 de montaña, 4 de media montaña (2 con final en alto), 1 C.R.E. y 1 C.R.I. El formato es el usual, diseñado para llegar a la semana conclusiva con la general apretada.

La jornada más extensa no llega a los 200 kilómetros, clara tendencia que se mantiene. Un poco porque es la nueva moda de los días cortos, y otro tanto, porque es la última cita del curso y la fatiga suele hacer mella. Con fracciones interminables, más de uno se quedaría en casa o, por contrapartida, el pelotón podría viajar a ritmo de paseo.

Pero vamos a desglosar el trazado, para luego realizar un análisis más profundo:

Etapa 1: Salinas de Torrevieja > Torrevieja 18 km (CRE)

La etapa 1 es una CRE de escasos 18 km. En los mismos habrá diferencias, aunque no tantas como sería de esperar en un camino más largo. Se trata de dar el banderazo de salida y vestir a los primeros líderes, nada más.

Etapa 2: Benidorm > Calpe (193 km)

Al día siguiente, como no podía ser de otro modo, el lote ya se topará con algún muro. Se trata de la “Cumbre del Sol”, escenario de una victoria de Tom Dumoulin frente a Chris Froome, allá por 2015. En este caso, no será final de etapa, pero romperá el grupo y habrá definición entre pocos.

Etapa 3: Ibi. Ciudad del Juguete > Alicante (186 km)

Aunque deberán sudar, los “sprinters” que se presenten tendrán en la etapa 3 su primera ocasión. Un día quebrado, como siempre en la Vuelta, en el que el calor y el desnivel sumarán fatiga.

Etapa 4: Cullera > El Puig (177 km)

Otro sprint. El puerto está lo suficientemente lejos como para que el pelotón recupere terreno si se producen ataques.

Etapa 5: L’Eliana > Observatorio Astrofísico de Javalambre (165.6 km)

Primer arribo en alto, y no es para nada desdeñable. Se trata del inédito Observatorio de Javalambre (11.8 km al 7.3%) cuya cima se encuentra a casi 2000 metros de altura. Un mal día allí puede descartar a alguien para la general. Los últimos 4. 8 km son la 9.8 %. El ascenso alterna zonas boscosas con otras expuestas, es decir, que el viento puede ser un factor vital para que haya parones, lo mismo que la temprana ubicación del puerto en el evento.

Etapa 6: Mora de Rubielos > Ares del Maestrat (196.6 km)

La etapa 6 es compleja de catalogar. Extensa y quebrada, por una zona árida y calurosa, puede ser un día para la escapada. El final en alto es de 3era y está encadenado a otro de la mista categoría. Pocos alicientes como para que los capos controlen, pero quizás haya algún movimiento cuando lleguen a espaldas del posible corte ganador. Con lo que aguarda al día siguiente, sería prudente reservar energías.

Etapa 7: Onda > Mas de la Costa (182.4 km)

El grupo se retorcerá como pocas veces en esta edición en las empinadas paredes de Mas de la Costa (4 km al 12,5%). Sí, alguna “Cuesta de Cabra” debía de haber, y será la misma en la que Mathias Frank alzó los brazos mientras Quintana, Contador y Chaves trataban de descolgar a Froome.

Etapa 8: Valls > Igualada (168 km)

La etapa 8 es incierta. El terreno es más exigente de lo que el perfil indica, aunque el kilometraje no es extenso y puede incitar a algún bloque interesado en controlar. El puerto de 2nda abre el juego, especialmente porque sigue subiendo una vez coronada la cima.

Etapa 9: Andorra la Vella > Cortals d’Encamp (96.6 km)

Fracción brutal, en la que de todos modos, la acción sucederá en el puerto conclusivo. Al menos eso invita a pensar la etapa de 2015, cuando Landa se impuso quitándose el pinganillo, mientras que Aru daba el golpe a sus espaldas. Al llegar en el “Ecuador” de la carrera, los protagonistas tampoco arrojarán las casa por la ventana. La única esperanza, es que el recortado kilometraje incite a los más valientes a moverse temprano.

Etapa 10: Jurançon > Pau (36.1 km) CRI

Luego de un día de reposo, se reanuda la competencia con una importante contrarreloj individual. La misma, de 36.1 km, es la más larga de las tres Grandes Vueltas de 2019, y hará mucho daño a los escaladores puros. Es la usual trampa del evento, que ofrece muchas variantes a los grimpeurs y un día pura y exclusivamente para rodadores. El dato no menor es que está justo después del descanso y que esconde dos cotas (2.4 km al 6.8 % y 3.5 km al 4.1 %).

Etapa 11: Saint-Palais > Urdax-Dantxarinea (169 km)

La etapa 11 puede ser para la escapada. Territorio bello y ondulado, sinónimo de día de transición.

Etapa 12: Circuito de Navarra > Bilbao (175 km)

¿Sprint reducido? Mucho dependerá de la participación, pero se antoja un recorrido ideal para puncheurs.

Etapa 13: Bilbao > Los Machucos. Monumento Vaca Pasiega (167,3 km)

La etapa 13 intimida. Consta de siete puertos categorizados, el último, uno en el que Chris Froome la pasó mal: Los Machucos. Allí se vio parte del mejor ciclismo en la edición de 2017, pero claro, estaba en la semana final y ni así hubo márgenes cuantiosos. Con semejante cierre, nada debería suceder en las seis cotas precedentes.

Etapa 14: San Vicent de la Barquera > Oviedo (189 km)

Día de sprinters.

Etapa 15: Tineo > Santuario del Acebo (159 km)

La segunda semana se cierra con el arribo al Acebo (imagen superior) y, más importante todavía, la Cubilla (imagen inferior)

Etapa 16: Pravia > Alto de La Cubilla. Lena (155 km)

Es conveniente tomar las etapas como un bloque. El Acebo, con sus rampas promedio al 8%, es un puerto perfecto para probar piernas rivales. La cuestión es que todavía estará en el horizonte un día tan duro como desconocido, sin olvidar toda la semana conclusiva. ¿Se reservarán? Factible que se tomen esa jornada como si fuera unipuerto, más aún con la distancia entre el Pozo de las Mujeres Muertas y el Acebo.

La Cubilla es una trepada interminable con rampas accesibles (alrededor del 5%). Con un día de reposo por venir, es posible ver un buen espectáculo allí, siempre y cuando el viento no haga de las suyas en las expuestas rutas. Eso sí, el encadenado global invita a mover ficha y no habrá lugar para las excusas.

Etapa 17: Aranda de Duero > Guadalajara (199.7 km)

La carrera se reanudará con la etapa más extensa de todas. Un día duro pero de transición, en el que el calor, la fatiga y el desnivel encubierto harán mella.

Etapa 18: Comunidad de Madrid. Colmenar Viejo > Becerril de la Sierra (180.9 km)

La etapa 18 da juego. Puertos encadenados, sin rampas inhumanas pero final en descenso. Si alguien quiere, se puede. Y si no que le pregunten a Tom Dumoulin por la Sierra de Guadarrama 2015… con un perfil casi idéntico. Cotos, Morcuera y Navacerrada, todos saben lo que puede pasar allí.

Etapa 19: Ávila > Toledo (163.4 km)

El último embalaje antes de Madrid. Será en Toledo, más precisamente con final en el Alcázar y la subida por adoquines de la cuesta de las Armas. Día bonito, pero no definitorio en el que la fuga tendrá opciones si los velocistas dudan.

Etapa 20: Arenas de San Pedro > Plataforma de Gredos (189 km)

La batalla final será en un auténtico paraíso turístico. Eso implica que la afición acompañará más de lo usual. En lo deportivo, la etapa ofrece variantes, pero no hay tanta dureza como para abrir márgenes notables en un mano a mano entre pares. La clave estará en Peña Negra, una bonita adición de la organización.

Etapa 21: Fuenlabrada > Madrid (105.6 km)

La fiesta en Madrid.

Conclusiones

La fórmula sigue siendo la usual, aunque es de aplaudir la reducción en las “cuestas de cabra” y la recuperación de puertos y encadenados tradicionales. Una suerte de regreso al pasado que tantos esperaban.

Las etapas 16 y 18, con puertos largos y tendidos, es donde es más factible ver ciclismo y ataques. Por caso, Dumoulin sucumbió ante Aru en este tipo de terreno. Las tácticas, y no sólo las piernas, saldrán a relucir allí. La 20 es otra a considerar.

La crono es extensa para la época, pero igual se siguen echando en falta kilómetros en la especialidad. Se nota la mano de ASO, así como también en la breve fracción de Andorra. Pero, guste o no a los tradicionalistas, en la variedad está el gusto.

En definitiva, poco sucederá en la semana inicial y será la crono individual y las etapas de la Cubilla, Sierra de Guadarrama y Gredos las dictarán sentencia.

Una Vuelta mejor que las de los últimos años, sin lugar a dudas.

Pablo Martín Palermo

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2 comments for “Análisis: El recorrido de la Vuelta a España 2019

  1. Milton Noy
    19 diciembre, 2018 at 8:15 pm

    Gracias por su valioso análisis, comparto la opinión “Una Vuelta mejor que las de los últimos años”.

  2. 19 diciembre, 2018 at 10:33 pm

    Excelente análisis muchas gracias

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