Análisis: La lucha interior de Yates

Por @pmpalermo

Se dice que sólo el ser humano tropieza dos veces con la misma piedra. Es decir, que repite errores aún sabiendo lo que pasará. Y Simon Yates se encuentra ante la difícil encrucijada de evitar la situación que lo dejó con las manos vacías en el Giro de Italia pasado.

Foto: Getty Images

El líder de la ronda hispana ha intentado tomarse con más calma las cosas porque, presumiblemente, su problema hace unos meses fue no reservarse un poco de cara a la definición. Pero está tan fino que se encontró de sopetón con la camiseta roja en el cierre de la semana inicial y, aunque la regaló temporalmente, sus piernas le han llevado hacia adelante una y otra vez.

El de Mitchelton-Scott parece sumido en una lucha contra sí mismo. Porque su cabeza (y todo su entorno, claro) le dicen que se frene, pero su corazón hace lo contrario. Y no por los saltos en las cuestas de cabra. No. Fue en la crono donde realmente se apreció lo fino que va el británico, quien además, se cansó de atacar dos días antes, en los Lagos de Covadonga.

Tan sólido se ha mostrado, que hizo parecer pobre la presentación del resto. Y la verdad es que, de los hombres que hoy pelean el título, fue Valverde el más flojo y de quien se esperaba otra cosa. Quintana y López estuvieron en la línea de los escaladores. En el caso de López, mejor de lo que él mismo esperaba.

Aprovechando el paréntesis, es oportuno mencionar que, esa misma circunstancia que hoy se resalta de un grimpeur como Yates, era la que usualmente permitía a Nairo salvar con nota este tipo de jornadas para luego rematar en las montañas.

Como si esto no fuera suficiente, el gemelo más exitoso de 2018 tiene chispa en las trepadas y eso genera admiración. Voló en la cronometrada y provoca respeto. Y sobre todo, lo ha hecho en un curso donde tocó el cielo y el infierno en cuestión de semanas, durante mayo último. Lo lógico es que haya aprendido la lección.

Por eso, a falta de saber si Yates tropezará de nuevo con la misma piedra, todo indica que la Vuelta está en sus manos. Que debe ser él quien cometa un error y la pierda o, justamente, que se hunda y pague las consecuencias de sus derroches.

Mucho ojo a esto, porque tampoco es que distanció insalvablemente a los contrincantes. El terreno de esta edición de la ronda española dejó mucho que desear, y sólo en los Lagos hubo espacio real para intentar algo diferente y ninguno consiguió márgenes suficientes. Sí, tuvieron la Covatilla, pero el viento anuló la misma.

Honestamente, resulta impensable que el atleta aquí bajo la lupa reviente en tiempos donde todo en el ciclismo está tan controlado. Sólo habría un problema, o dos. El primero, es que el cuerpo no es una máquina y puede responder de modos impredecibles. Y el segundo, que Yates posee un espíritu agresivo al máximo, que muchas veces no logra contener y le juega en contra. Si se le suelta la cadena, quizás brinde un recital, algo que se agradece siempre pero que, en una situación como la suya, no sería recomendable.

Otra arista que se desprende de su corto pero interesante periplo profesional, es que suele tener un día malo en la semana final de las Grandes Vueltas. El caso más notorio fue en el último Giro, pero en sus top 10 de Tour y Vuelta, también fue hacia abajo en los compases conclusivos.

Para complicarle la existencia, encabeza el bloque más débil de Mitchelton en todo el año. Estará solo en las montañas, donde necesitará mucha sangre fría e inteligencia para elegir qué ataques seguir y cuáles dejar en manos de algún gallo que vea amenazada su posición general.

Simon está muy cerca de redondear un curso mágico para el ciclismo británico. Es que, después de las conquistas de Froome y Thomas en Giro y Tour, él tiene a tiro la Vuelta. Le restan tres exámenes, con el primero en el Balcón de Bizkaia.

Lo normal es que allí saque provecho de su explosividad en las empinadas paredes del puerto. Si lo logra, tendría un colchón más nutrido para los puertos andorranos, donde otra ventaja sería el conocimiento del terreno, puesto que hace un tiempo se mudó a la zona.

Con mucho respeto, esto se antoja fácil comparado con lo que la organización de la Corsa Rosa dispuso para las fracciones decisivas. Menor dureza, más cabeza, rivales cercanos que no acaban de convencer y otros más finos que figuran más lejos, completan un panorama muy favorable al puntero.

Pablo Martín Palermo

¿Te gusta lo que hacemos? Seguínos en @CiclismoInter

Sumate en facebook: Ciclismo Internacional

Copyright © 2012-2018 Ciclismo Internacional. All Rights Reserved

6 comments for “Análisis: La lucha interior de Yates

  1. Jesús Domínguez
    12 septiembre, 2018 at 9:19 am

    Gran análisis.

  2. Roylester
    12 septiembre, 2018 at 9:53 am

    Comparto el análisis, que en otros términos se ha comentado en esta misma página, los últimos días a la luz de los resultados.
    Difícil que pierda la carrera, pero incierta semana esperando su día malo…creo que si Movistar y Astana se entienden pueden ganarle la Vuelta aún.

  3. Milton Noy
    12 septiembre, 2018 at 10:44 am

    Muy buen análisis, dicho esto hay que resaltar que para esta Vuelta su ecuación interna entre la razón y el corazón ha estado mas equilibrada y con lógica se diría que está a tiro del titulo, así que tiene en sus manos quitarse el rotulo de el mejor corredor en vueltas de DOS (2) semanas y consecuentemente dar un paso al frente de corredores que han estado muy cerca en las GV pero solo eso.

  4. Byron Vinicio Aguilar Pozo
    12 septiembre, 2018 at 2:59 pm

    Muy buen comentario Felicidades por su neutralidad

  5. Luis martinez
    12 septiembre, 2018 at 7:24 pm

    Pienso que las 2 etapas finales son durisimas y con astana, quick y movistar atacando lo van a reventar en la 19 dond se defendera y no perdera tiempo pero en la 20 si bien no va. Perder una hora como en el Giro va a perder un par de minutos que le costaran el podi.

  6. luis alberto londoño mira
    12 septiembre, 2018 at 8:31 pm

    Análisis correcto … todo depende de la cordura del ciclista … y en especial de su propia naturaleza …

Deja un comentario