Análisis: ¿Qué le pasará a Europcar sin licencia World Tour?

Por @pmpalermo

Luego de semanas turbulentas esperando la decisión de la Comisión de Licencias respecto al controvertido equipo Astana, todo llegó a su epílogo hace unas horas cuando se anunció la continuidad de los kazajos para el 2015 bajo “libertad condicional”.europcar

Pero lejos de retomar un tema sobre el que ya emitimos opinión, de lo que no se habla tanto y es igual de importante, es de la negativa en torno a la licencia del conjunto Europcar, equipo francés que deberá seguir en la categoría Pro Continental debido a problemas con el presupuesto.

De hecho, según Jean René Bernaudeau, quedaron afuera por un margen del 5% de los requisitos económicos, ínfimo si se quiere, pero suficiente para que la comisión (laxa en otras circunstancias) los cortara sin contemplaciones.

Ahora bien, en ese contexto, muchos comenzaron a especular con un éxodo masivo de ciclistas del conjunto de verde, casi como si de salvar la vida se tratara, algo que a entender de Ciclismo Internacional, es ridículo y no pasará.

Es cierto que sin licencia no pueden acceder directamente a las pruebas del World Tour, pero eso no será un problema para los galos, que seguirán haciendo un calendario selecto y hasta más relajado si se quiere, renunciando a los eventos que consideren oportuno, como hiciera en su momento Euskaltel estando en el Pro Tour con 24 corredores, misma cantidad que los franceses hoy.

Con Voeckler, Rolland y compañía entre sus filas, los organizadores de las carreras locales nunca osarán dejarlos fuera; es decir, estarán en todo el calendario francés y es casi imposible que no reciban wild card en Tour de Francia, Dauphiné Liberé o París Niza, ya que junto a Cofidis, AG2R y FDJ, son los estandartes del deporte pedal en ese país.

Pasando en limpio, van a poder tomar la salida en Tour del Meditarráneo si se hace, GP Marseillaise, Tour Haut Var, Critérium Internacional, Route du Sud, Boucles de la Mayenne, Tour de Limousin y una docena de pruebas de un día como París Camembert, Classic Sud Ardeche o GP Plouay.

Además, cuentan con invitaciones varias como las de San Luis, Catalunya, Andalucía o Tropicale Amissa Bongo, por citar unas pocas, que garantizan un cronograma competitivo excelente y completo, capaz de dar kilómetros a toda la plantilla.

Por nombres y estructura (algo que no se pone en duda por un 5% de presupuesto), se antoja complicado que no les cursen wild cards en numerosas citas World Tour, que estarán siempre interesadas en contar con su presencia. Pero si eso no pasa, el precedente indica que en sus años más brillantes, sólo disputaron una de las grandes, el Tour.

Dicho esto, vale la pena recordar que no es la primera vez que una estructura de Bernaudeau no supera el corte, tal como le sucedió en 2009, cuando el Bouygues Telecom (luego Europcar, en 2011) quedó fuera del Pro Tour debido a los pobres resultados.

Eso no significó la debacle ni mucho menos, es más, atravesaron su punto álgido. En 2010 firmaron 18 dianas entre las que se contaban algunas de alto calibre como la etapa de Bonnet en París Niza, la de Tschopp en el Giro, las de Voeckler y Fedrigo en el Tour o el campeonato nacional contrarreloj de Vogondy.

En 2011, Bernaudeau encontró patrocinador sobre la hora y retuvo la base, que brilló en dicha campaña mejorando lo hecho el año previo, esta vez con 22 victorias, 8 de la mano de su líder, Thomas Voeckler.

Ese curso, el carismático atleta obtuvo un doblete en París Niza y dio presencia en gran parte del calendario ya que venció en parciales de Tour del Meditaráneo, Giro del Trentino, Haut Var, Cholet Pays de Loire y 4 Días de Dunkerque. Como si fuera poco, lideró la Grande Bouclé diez días y acabó 4° en la general con todo lo que eso implica.

Rolland se destapó en esa misma edición de la ronda gala nada menos que triunfando Alpe d´Huez y encima concluyó en el top 10, en tanto que Kern levantó los brazos en Dauphiné, por mencionar lo más relevante del resto.

La bonanza siguió en 2012 con otras 21 alegrías, entre las que es obligatorio destacar las tres del Tour de Francia (dos de Voeckler y una de Rolland, 8° final), completando otra campaña gloriosa en la que hicieron lo que debían hacer: brillar en suelo patrio.

El camino de Europcar se mantuvo en la cresta de la ola y, en 2013, sus integrantes incrementaron la cuota con 27 triunfos, siendo los más importantes en Dauphiné y París Niza. Es cierto que fallaron en julio, pero el sponsor decidió redoblar la apuesta y, al año siguiente, Europcar saltó al World Tour.

Y aquí es donde se puede apreciar el contraste más grande y la principal evidencia de que no es necesario ser de la máxima categoría para tener éxito: en el curso que llega a su fin, los de Bernaudeau sólo pudieron festejar una docena de ocasiones, todas en citas locales de menor importancia. Significativo, si se considera que fue el año con mayor presupuesto pero el peor en lo deportivo.

La propia historia de la estructura enseña que no importa demasiado el status burocrático y, tras el breve repaso realizado, los números respaldan esta afirmación. Pero por si alguno tiene dudas, es conveniente recordar que la escuadra que nació en el 2000 como Bonjour, gozó de una vidriera impresionante en el Tour 2004 que corrió invitada, cuando el propio Voeckler defendió 10 días el maillot jaune.

Con todo esto en perspectiva y la dificultad para encontrar acomodo ante la crisis actual, es casi impensable que alguno de los ciclistas abandone el barco por un revés en los papeles. Sólo los pedalistas más prominentes podrían recibir una oferta y estos no dejarán tirado a su mánager.

Voeckler es el buque insignia y ya probó su fidelidad a fin de 2010 cuando canceló el acuerdo que tenía con Cofidis para quedarse en el incipiente Europcar. Sicard encontró una segunda oportunidad en el equipo galo, cerró el 2014 con el 13° en la Vuelta y se ganó la chance de ser líder. Mientras que Rolland es la estrella, el ciclista protegido al que apoyaron mucho para crecer y apuntalaron en su bajón del 2013.

Europcar no será World Tour en 2015, pero lejos de ser un tragedia, tal vez sirva para refundar una plantilla en etapa de transición y, al mismo tiempo, aumentar el espíritu competitivo interno, algo que suele disminuir cuando los ciclistas gozan de mucha tranquilidad.

Quizás dentro de un año y con un nuevo patrocinador (Europcar ya anunció su salida), los de Bernaudeau regresen al máximo nivel, pero antes, tendrán una temporada de prueba en la que quizás reencuentren los magníficos resultados de 2011 y 2012.

Pablo Martín Palermo
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