Conoce a… Paddy Bevin, el ciclista pragmático

Por David Hunter

“Quiero seguir creciendo. Sin grandes variaciones, un proceso constante y lento, que es lo que me sienta de maravillas hacer. Empezar a convertir podios en victorias.”

Getty Images

Señoras y señores, estas son las palabras de Paddy Bevin, ciclista neocelandés de 27 años dueño de un talento único que pocos reconocen. Es cierto, él no siguió un camino convencional hacia el profesionalismo, corriendo en diferentes continentes desde que terminó el secundario. Su primera para, Estados Unidos, donde fue el Bissell Pro Cycling su «hogar».

“Fue una gran experiencia, un inicio interesante a mi camino como ciclista, aunque muy duro. Conocí gente espectacular y me desarrollé como persona y atleta.”

Luego de cuatro años en América, Bevin no logró dar el salto y volvió a casa. De ese modo, fichó por el Avanti, un paso atrás para luego dar otros dos hacia adelante.

“Ya se lo notaba diferente, muy profesional en su modo de prepararse”, dice Pat Shaw, ex compañero de Bevin. “Era un gran hombre de equipo y lo demostraba ayudando a los demás aún cuando él ya tenía una general asegurada.”

2015 fue un curso clave para Bevin, que dominó la escena aussie y, por caso, sumó la etapa «reina» del Herald Sun Tour en Arthurs Seat. Allí, enfrentó el poderío de Orica GreenEdge, batiendo a Cameron Meyer y Simon Clarke.

“Fue un gran año. Me sentí muy cómodo en el equipo y no hubo presión en ningún momento. El que mejor se sentía portaba los galones, y punto. Dejé de preocuparme en exceso, centrándome sólo en la carrera del día. Luego hubo días únicos, como el de Arthurs Seat, porque allí creo que nadie esperaba mi diana. Ni siquiera los miembros de nuestro staff.”

Después de semejante campaña, era cuestión de tiempo para que Paddy tuviera otra chance y así fue. Firmó por dos años con el Cannondale World Tour.

“Los dos primeros años fueron una montaña rusa. Me alegro de no haberme mudado a Europa hasta los 25.”

Las buenas comenzaron de inmediato, con un 10° puesto en el Tour Down Under y un podio en el prólogo de la París-Niza. Esas prestaciones generaron cierto revuelo, con mucha gente preguntando por el kiwi.

“Fue agradable dar el salto al World Tour con el pie derecho. Eso acabó con mis dudas y empecé a entender mejor cómo ser ciclista en la categoría. Tenía las herramientas, pero antes no sabía usarlas.”

Ya con cierta edad y experiencia, pudo sobrellevar mejor el resto de 2016, donde no rindió de la misma forma. Con la paciencia requerida para superar los malos momentos, Bevin llegó a 2017. Y fue en dicho curso que la situación se revirtió. Brilló en varios escenarios, particularmente en el Tour de Suiza -10° en la crono conclusiva- y tres top 6 en los sprints. Esa semana se despertó el interés de BMC por contratarlo…

“No lo sentí como un impulso moral, sino como una confirmación y un premio. Se sintió bonito el hecho de saber que un equipo de los más grandes me quería y lo tomé como una chance de demostrarme más cosas a mi mismo.”

El fichaje también incluyó el cambio de bici, de una Cannondale a la espectacular BMC. De más está decir que el crecimiento sobre la cabra fue notable, y los resultados lo ratifican: 8° en Abu Dhabi, 14° en Tirreno, 2° en Pais Vasco, 2° en California y 8° en el Mundial. Un curso estelar en la lucha contra el reloj.

Fue la primera temporada en la que pude centrarme en una especialidad. Considero que aún tengo margen y me sorprendió entender que, parte de mis defectos, eran básicos: las medidas de la bici y entrenar una vez por semana en la cabra.

Además, nunca había estado en el túnel del viento, algo en lo que los equipos sólo invierten si tienes resultados previos. Aquí fue diferente, porque las mejorías alcanzadas allí generaron mis top 10. Así que, con paciencia, vendrán más. 

Una crono refleja la cantidad de trabajo realizado. Las disfruto porque son muy subjetivas, minuciosas… salgo a entrenar con un programa basado en la potencia y lo cumplo a rajatabla.”

No hay muchos ciclistas a los que les agraden las cronos por equipos, pero todo indica que los neocelandeses se saltan la norma. Otro hombre de ese país que las disfrutaba era Greg Henderson. Pero volvamos a Bevin…

“Las CRE son geniales cuando las ganas. Duelen mucho, especialmente cuando no hay resultados. En este equipo se trabajan mucho y los logros están a la vista. Es un mundo aparte respecto de las cronos individuales y hay que saber adaptarse a muchas variables, incluso de una CRE a otra.”

Por si no quedó claro, rendir sobre la cabra requiere mucho esfuerzo y dedicación. ¿Cuánto? Paddy lo cuenta…

“En temporada son unas 3 a 5 horas por semana. Todas de calidad, nada de pasear. No hay muchas ventajas en poder sostener la posición a 200 vatios, no tiene nada que ver cuando se rueda a 450.”

2018 fue excelente para Bevin, que también lideró la general en Tirreno y Tour de Gran Bretaña (NdR: 4° final). Impresionante si se tiene en consideración que fue gregario. Al menos, se regaló un título muy especial…

“Fue fantástico ser líder en Tirreno, pero lo mejor fue el título en el Mundial de CRE. Un cierre inmejorable a la campaña, a un proceso. Un broche de oro.”

También fue el final de BMC, aunque gran parte de la estructura fue absorbida por el CCC. Allí, Paddy tendrá nuevos retos, como cambiar de bicicleta.

“Traté de no cambiar muchas cosas este invierno para que la transición no sea tan dura. La bici será Giant así que estoy tranquilo en lo que al cambio refiere.

Las modificaciones implican menor cantidad de líderes, por lo que el kiwi vislumbra más opciones personales. ¿Será su chance en rondas de una semana? Bevin es un atleta completo, una molestia para los rivales debido a que puede subir, esprintar y, ya quedó claro, es un gran rodador.

“Por ahora sólo pienso en crecer en las cronos para redondear mejores generales en citas de una semana. No tuve la oportunidad de conocer las clásicas, algo que quisiera probar. Sé que son otro mundo, pero siento que tengo las cualidades suficientes”

Ciertamente, este atleta podría ser muy útil a Greg Van Avermaet una vez que se acostumbre al pavé.

Otra variante a considerar, sobre todo por sus prestaciones en Tour de Gran Bretaña y Tour de Yorkshire, es el Mundial 2019, a realizarse en esta última locación.

“Las rutas y el clima de Gran Bretaña son similares a los de Nueva Zelanda y, por consiguiente, a cómo creci. Es real, el Mundial de crono de 2019 es un objetivo.”

¡Lo leyeron aquí primero, amigos!

Imposible no consultar a un ciclista tan metódico por el tema de los potenciómetros y la idea de eliminarlos del Tour de France.

“No creo que hagan mucha diferencia. Fuera de lo que es el ritmo en las cronos, las subidas no son lo que parecen. No se escala a una media fija como dice la prensa. Sí, es una gran herramienta, pero si lo que quieren es espectáculo lo que hay que cambiar son los recorridos. Sumando puertos de gran altura no es el modo, menos quitando los potenciómetros.”

2019 luce promisorio para Paddy Bevin. Su crecimiento en la crono ha sido impresionante y todo apunta a que eso seguirá. Si es el caso, los resultados deberían llegar y no sólo sobre la cabra, sino en la general de rondas de una semana. Ojalá hayan disfrutado conociendo un poco más a un corredor que se define a si mismo como… “pragmático”.

David Hunter

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