Entrevista- Jelle Wallays: “Sueño con ganar la París Roubaix”

Por @pmpalermo

Ya hablamos en este 2014 que llega a su fin de la brillante labor formativa del Topsport Vlaanderen Baloise, estructura belga que no deja de lanzar atletas al máximo nivel y sustenta su éxito en la solidaridad, ya que no tienen un capitán y todos se apoyan mutuamente.jelle

En ese contexto, hablamos con Jelle Wallays, uno de sus hombres más representativos y reciente vencedor de la París Tours, que oficiará de “guía” para lo más jóvenes en 2015, cuando él ingrese en su quinta campaña en el conjunto flamenco.”

“Ha sido una buena temporada y si tuviera que valorarla le pondría un ocho”, arranca Wallays, que luego agrega: “Las victorias llegaron en el final de temporada y fueron una confirmación de que crecí como corredor en 2014 y de que me recuperé luego de las numerosas caídas que sufrí durante la temporada de clásicas”.

El Topsport cumplió sus metas y de ese modo, Tom Van Asbroeck (el corredor más regular del año), Michael Van Staeyen, Yves Lampaert o la joya  Kenneth Van Bilsen dieron el gran salto al World Tour, dejando sobre los hombros de nuestro invitado las responsabilidades para 2015: “Con 25 años seré uno de los mas veteranos pero en el equipo no trabajamos con un líder definido. Igualmente trataré de pasar mi expriencia a los más jóvenes”, asegura.

Si bien no tuvo el brillo de sus compañeros antes mencionados, Wallays consiguió buenas prestaciones, ya que además de la prestigiosa París Tours fue 7° Albert Achterhes Pet Ronde van Drenthe,3° en Internationale Wielertrofee Jong Maar Moedig I.W.T., 9° en Druivenkoers – Overijse, 1° Omloop van het Houtland Lichtervelde, 10° en la Crono de las Naciones y 7° en el Tour de Dinamarca, prueba en la suele destacar: “El Tour de Dinamarca es una buena carrera para mí porque es muy nervioso y tiene muchísimas cotas cortas y empinadas, como las clásicas. Esa es mi especialidad y lo que más me gusta hacer, por eso me va bien allí”, explica.

Para la próxima campaña no será el único Wallays en el equipo puesto que se incorpora su talentoso hermano Jens: “Mi hermano se suma, y creo que es bastante parecido a mí pero mejor, porque es más pequeño físicamente y sube mejor que yo en colinas y trepadas largas”.

Y hablando de 2015, Jelle tiene claros sus objetivos y deseos: “Sólo deseo tener la misma condición que tuve éste último mes para poder destacar en las clásicas. Por eso, tendré un calendario similar, aunque quizás corra el Eneco Tour. Pero el resto será igual, al menos las clásicas”, adelanta.

“Me encantaría correr una carrera de tres semanas, pero primero debo dar un paso al frente”, sostiene consultado ante la posibilidad de concretar lo que, para la mayoría, es un sueño. Claro está, para disputar Giro, Tour o Vuelta, tendrá que dar el gran salto, un anhelo tras la frustración de no haber emigrado: “No tuve ninguna oferta, espero que eso llegue el año próximo”.

Obviamente que la París Tours (hizo lo propio en sub23 en 2010) es una gesta importantísima y le servirá de trampolín de ahora en más: “Ganar la París Tours fue un sueño, estaba muy fuerte en estas carreras finales. También fue una demostración de que puedo hacerlo bien y que merezco una oportunidad en el World Tour”, declara.

En ese marco, era imposible no consultarlo por lo sucedido en el podio, cuando Voeckler no se presentó: “Todo fue muy rápido y Voeckler llegó dos minutos tarde al podio. Luego vino y me felicitó, y eso para mí fue suficiente”, zanja.

La charla sigue y, constantemente Wallays hace alusión a las clásicas, su gran amor: “Soy un corredor de clásicas y por eso, mi sueño máximo es ganar la París Roubaix. Amo los adoquines”, se entusiasma. Pero, paradójicamente, fue en el Infierno del Norte donde pasó la situación más agria del curso: “El peor momento del año fue en la París Roubaix, cuando me caí en el pavé de Orchies. Allí tenía sensaciones increíbles y viajaba entre los mejores 30 corredores”, narra.

El pedalista de Topsport echó en falta algo de fortuna en la primavera, cuando se fue al suelo reiteradamente, hecho que no le preocupa: “No hay un motivo en especial para mis caídas, estaba mal ubicado o tuve mala suerte con las pinchaduras”.

Nacido en Roeselare, lleva el pavé en la sangre y, contrario a lo que sucede con gran parte del pelotón, siente que “las clásicas son pura diversión, la gente te grita en la cara, desde el inicio hasta el final”.

“Para ser un buen corredor en el pavé debes entrenar mucho sobre los adoquines, pero además tener un físico más grande al de un escalador. Por lo general es aconsejable hacer entrenamientos de más de 200 kilómetros, al menos yo hago muchos”, explica y posteriormente revela: “el sprint es mi punto débil, y mi carácter la fortaleza. No tengo un entrenamiento específico…me gusta entrenar muy duro”.

Sin dudas se trata de un flandrien auténtico y, por eso, una referencia cuando llegue la primavera, período en el que intentará alcanzar su máximo nivel buscando llamar la atención de los conjuntos World Tour, categoría en la que ya merece un hueco.

¿Te gusta lo que hacemos?seguínos en  @CiclismoInter