Wallays hace de las suyas y le roba el triunfo a los sprinters en Lleida

Por @Kokispokes 

Jelle Wallays (Lotto Soudal) se quedó con el triunfo en la 18° etapa de la Vuelta a España 2018, disputada sobre 186.1 kilómetros entre Ejea de los Caballeros y Lleida. La general no sufrió modificaciones entre los puestos de privilegio y Simon Yates (Mitchelton-Scott) continúa con la camiseta roja.

Foto: @PhotoGomezSport

Luego de la épica y dolorosa llegada al balcón de Bizkaia, un infierno con vista al mar, con rampas de doble dígito, donde el canadiense Michael Woods (EFD) se retorcía sobre su bicicleta, aspiraba cuanto aire podía, en medio del dolor y la angustia por quien le perseguía, ganó una etapa que se hacía eterna, en el terreno y en su mente.

Por el contrario, la etapa 18 sería otra historia, partió desde la ciudad aragonesa de Ejea de los Caballeros y se desplazaría hasta Lleida, más al este en territorio catalán a 186.1 km. Un día de descanso, un “largo paseo” para los protagonistas. Por lo plano del recorrido, debían ser los sprinters quienes se robaran los flashes. Elia Viviani, (Quick – Step Floors), Danny Van Poppel (LottoNL-Jumbo), Peter Sagan (Bora – Hansgrohe) y Matteo Trentin (Mitchelton – Scott) tendrían su penúltima oportunidad de lograr una victoria de etapa. Ayer también se retorcieron, para subir al Balcón en el grupetto, hoy intentarían subirse al podio.

Luego de 7 km de salida controlada para brindar espectáculo y dejar que los lugareños disfrutaran del multicolor desfile de los 162 caballeros; arrancaría la etapa. El banderazo de partida puso de inmediato a tres corredores en punta de carrera: Jelle Wallays (Lotto-Soudal), Sven Erik Bystrom (UAE Team Emirates) y Jetse Bol (Burgos-BH). Minutos más tarde, la escapada se había consolidado. Les dejaron ir, el pelotón de dedicó a rodar con tranquilidad y algo de paciencia, su diferencia llegó a 3’00”.

Quick – Step Floors decide tomar las riendas del grupo principal, aún con todas sus piezas. Se ponía al frente para sostener la diferencia y paulatinamente ir reduciéndola con algo de colaboración del Trek- Segafredo. La etapa llana, con tendencia hacia abajo, era una empresa prácticamente imposible para que tres ciclistas. El lote perseguidor no apretaba al máximo, descontaba lentamente el tiempo de diferencia. No les daba margen alguno, tampoco los repescaba. Era mejor así.

Todo indicaba que habría abanicos. Mitchelton – Scott, Movistar, y Astana arropaban con cierto cuidado y delicadeza a sus líderes. Otros con intereses distintos, hacían lo mismo.

Michael Woods disfrutaba con mayor tranquilidad su triunfo del día anterior, el éxtasis había pasado; rodaba feliz, había dedicado la victoria a su familia, a Hunter, su retoño nonato. El dolor de la pérdida de alguna manera se resarcía tras un año difícil. El ex atleta tendría tiempo para recuperar sus piernas y seguir apoyando a su líder Rigoberto Urán para el golpe final a las montañas de Andorra.

La carrera seguía su ritmo cansino y aburrido; de alguna manera, hoy sí era una etapa de transición. Adam Yates (Mitchelton –Scott), el as bajo la manga para la última semana -según palabras del líder Simon-, se veía en cola del pelotón a 90 km del final, relajado, sonriente y conversando con Stephen Cummings (Dimension Data).

En cambio, el costarricense Andrey Amador (Movistar), gregario de altísimos quilates, siempre en labores de “domestique”, tomaba dos bolsas de alimentación, las colgaba sobre su pecho, metía sus manos en estas, y sacaba como un mago de su chistera, bidones, geles, panecillos y cuanta cosa había ahí. Los pasaba a diestra y siniestra, todo mientras rodaba al frente del pelotón, sin descuidar su posición. Lo hacía ver fácil, lo hacía ver ¡PuraVida!

Atrás, el lote continuaba reduciendo la diferencia. LottoNL Jumbo metía dos pilares al frente del gran grupo. Su intención era controlar el paso e ir preparando la neutralización de los escapados, además de mostrar sus intenciones de ir por la etapa con Danny Van Poppel, último ganador de etapa con llegada en Lleida en 2015, quien previamente dijo: “…Buscaremos la victoria, aunque Viviani es el gran favorito, junto con Sagan. Tiene el mejor lanzamiento. Tendré que batirles…”

La meta intermedia a 59.7 km para el final, ubicada en Monsón, sería ganada por Jelle Wallays, quien lo disputa con fuerza y potencia frente al neerlandés Jetse Bol. Sven Erik Bystrom les deja ir, guarda sus piernas y es tercero.

Las largas rectas a 38 km estiraban el pelotón. Ya no había aburrimiento, habían aumentado la velocidad. Se formaba una larga fila de 200 metros de longitud, el territorio abierto por lado y lado era apto para que el viento cruzado hiciera su labor, aunque soplaba a 3 km/h. Eolo, el Dios griego de los vientos, apenas suspiraba; aun así había temor. Todos buscaban resguardarse.

Michael Morkov y Fabio Sabatini (QST), los lanzadores de Viviani, se alistaban junto a Serry, Mas, De Plus, Asgreen y Devenyns, sus otros compañeros, para “succionar” a los fugados. Faltaban 23 km y la diferencia era de 1’51”. Rodaban a 55 km/h y no era posible que sobrevivieran. Pronto acabaría su ilusión, estaba escrita.

La masiva llegada puso a los mejores al frente. Viviani ordenaba a sus gregarios, debían ayudarle a encender sus turbinas. La locomotora debía ir a toda velocidad, no debían detenerse. Sagan, en cambio, buscaba la rueda del italiano. Era la rueda buena. Sin tener el mejor equipo para el remate, el eslovaco debía aprovecharse de todas las opciones y convertirse en “ruedero”. Aunque a algunos no les guste, eso es ciclismo.

Finalmente había llegado la notificación a los fugados, sus intenciones serían embargadas y su empresa rematada al mejor postor. A falta de 200 metros para el final, los jueces del pelotón habían dictado sentencia. Ahí acabaría su inversión. Pero no. Jelle Wallays se resiste. A 200 metros de meta sigue con potencia, vence a Sven Erik Bystrom en el remate y le roba el triunfo a los velocistas. Los trenes fallaron y los combativos escaparon de su sentencia. Sagan arriba 3° y Viviani 4°, apenas unos metros después, que no daban lugar ni a un segundo de diferencia.

Mañana se llevará a cabo la 19° etapa de la Vuelta a España 2018, sobre un trazado de 154.4 kilómetros entre Lleida y Andorra. Naturlandia, en un nuevo parcial apto para los favoritos al título. Pronto podrás acceder a más detalles y predicciones en la SECCIÓN PREVIAS.

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Clasificaciones:

Jorge Machado

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3 comments for “Wallays hace de las suyas y le roba el triunfo a los sprinters en Lleida

  1. Mauricio Rivas
    13 septiembre, 2018 at 12:35 pm

    Valverde tendria que hundirse completamente para que Peto logre ganar la regularidad, sino es asi lo veo muy dificil!!!

  2. luis alberto londoño mira
    13 septiembre, 2018 at 1:41 pm

    La etapa de mañana es otra gran expectativa con Lopez y Nairo sobre su posibilidades de ganar la vuelta … hasta el sábado no se sabrá realmente como quedan estos grandes ciclistas nacionales … ! fuerza colombianos !

  3. Jesús Domínguez
    13 septiembre, 2018 at 3:46 pm

    Me encanta que en este tipo de etapas le a margen la fiesta a los esprinters.
    Mañana penúltimo capítulo de la batalla Yates vs Valverde por La Vuelta.

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