A 40 años del día en que la diosa fortuna premió al escalador más persistente

Por Oscar Trujillo Marín

Nuestro invitado a la cita con las leyendas es Joop Zoetemelk, algo más que uno de los mejores escaladores de la historia cuyo lastre fue haber coincidido -la totalidad de su carrera- con el esplendor de Merckx y de inmediato enganchar con la hegemonía de Hinault.

Su suerte fue como si uno tuviera una maravillosa banda de rock en Liverpool entre 1962 y 1970 y no se llamara “Los Beatles”. Hoy hace 40 años ganó su único Tour de Francia tras haber sido en los años setentas seis veces segundo detrás de los dos más grandes vueltómanos de la historia. Joop era un crack en toda regla, un corredor extraordinario, el mejor del mundo en ese momento para el Tour de Francia, solo que sus dos rivales habían bajado de una nave nodriza: no tenían ombligo, no eran de este planeta.

214 victorias como profesional (la mayoría de ellas en generales de carreras montañosas o etapas con muchas cuestas) en 18 temporadas entre 1970 y 1987 es una cifra mareante, al alcance de pocos. Una medalla olímpica de oro como amateur en México 1968, haciendo parte de la selección neerlandesa en la prueba de ruta de 100 km contra el cronómetro. Ganador de una Vuelta a España (1979) ¡12 veces top 10 en el Tour de Francia! (entre ellas una vez vencedor en 1980, 6 veces segundo, 4 veces top 5 y en una ocasión octavo)

Dos veces campeón de Holanda, tres Paris Niza ganadas, una Tirreno-Adriático, un Tour de Romandía, como si fuera poco, siendo un excelente escalador puro (1.73m y 66 kilos) también le alcanzó para ganar clásicas: una flecha Valona, y dos París Tours. Además, en plena “decadencia” de su exitosa y longeva carrera ganó ¡a los 38 años el mundial de ruta de 1985! Imponiéndose nada menos que a Greg LeMond y Moreno Argentin. En un alarde de genialidad ya en su temporada de retiro, a los 40 años en 1987, se despidió como quien no quiere la cosa ganando la Amstel Gold Race. ¡Toma eso! intenta superarlo. En pocas palabras ganó cosas importantes y fue protagonista en la élite durante 20 años.

En el Tour de 1980 Zoetemelk se presentó a su cita con la rutina: dar lo máximo de sí, subir siempre igual -o mejor- que Hinault, y ser vapuleado por este en las cronos para terminar una vez más… segundo. El holandés no iba muy optimista (no por capricho, era justificada su desesperanza) llevaba muchos años, más de diez, a un nivel sublime pero siendo doblegado sin excepción por la tiranía de Merckx y luego por el Tejón.

Joop tenía 33 años y como Cristo cargaba la cruz de la incomprensión por parte de un mundo que no valoraba su enorme clase por no haber subido a lo más alto en París, iba camino a ser una versión más triste -pero mejorada- de Raymond Poulidor; un eterno segundón.

“Merckx y Hinault tenían casi el mismo superlativo valor, sé por qué lo digo. Eran mucho más fuertes que yo en la contrarreloj y estábamos en el mismo nivel en las montañas”, admitió Joop en entrevista con Cyclism’Actu. Era su décima participación en el Tour y para colmo empezó dejándose dos minutos ante el Bretón en un tramo de pavés durante una etapa que terminó en la Haya. Eso unido a otro minuto largo más que ya había perdido en la primera crono de 34 km, (en ese Tour hubo 5 fracciones contra el reloj, era muy común por esos años) lo hizo empezar aún más lastrado, lo cual presagiaba que el horrible deja vú se repetiría.

Su formación -“Raleigh”- era el equipo más fuerte en esa edición y tras dos buenas contrarreloj por escuadras, lo volvieron a meter en carrera. Sus sensaciones y ánimo mejoraron cuando en el cuarto esfuerzo contra el reloj logró superar a Hinault… esperen… ¿en serio? Era insólito, algo no iba bien: “Sentí que Bernard tenía un problema”. Zoetemelk olió la sangre y vio como nunca la oportunidad de cobrarle al destino su ensañamiento, no podía ser que Dios tuviera esa preferencia tan marcada por los corredores francoparlantes para dominar el Tour, entonces se la jugó abalanzándose con todo lo que tenía ante un líder que perdía fuelle.

En la etapa siguiente que acabó en Pau, Hinault abandonó el Tour aquejado de una lesión de rodilla. Lo hizo con un histrionismo y teatralidad impropia de su adusta sobriedad característica. Parece que quería dejar absolutamente claro que sí, en efecto iba a perder ese Tour, pero únicamente porque su parte humana de su condición de semidiós le había fallado. Que si no…

En el podio ese día (tal y como lo hizo Merckx ante el infortunio de Ocaña en 1971) el corredor de los Países Bajos no quiso ponerse el jersey amarillo, por respeto al campeón melodramáticamente lesionado. Pero a rey muerto rey puesto. Al otro día vio que era “ahora o nunca “y con su evidente superioridad en las montañas logró llegar como líder a París. Como si fuera poco, sin el dictador contra el cronómetro se dio el lujo de ganar también la última crono. La cruel historia solo le estaba pidiendo disculpas. No lo suele hacer siempre, (bueno, casi nunca) pero esta vez se agradece..

El 20 de julio de 1980, la diosa fortuna en un alarde de justicia le dio a un aguerrido y maravilloso corredor neerlandés la posibilidad de ingresar al olimpo, aunque ya con lo que tenía, que no era poco (y lo que aún le faltaba por ganar) era suficiente para ser uno de los mejores vueltómanos y corredores en general de la historia.

Durante la premiación en los campos Elíseos, no fue la camiseta amarilla solo la que Joop se enfundó, ¡fue la gloria! la inmortalidad en la historia del ciclismo, el merecido reconocimiento para un grande. “Una vez ganas el Tour, nadie te olvida”, sentenció Zoetemelk recordando su gesta.

Oscar Trujillo Marín

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8 pensamientos sobre “A 40 años del día en que la diosa fortuna premió al escalador más persistente

  1. Joop Zoetemelk muy buen ciclista , gran escalador, se defendía en las cronos individuales y en los descensos, el mejor vice…al igual que Raymond Poulidor la siembra número dos. En aquellos tiempos dos extraplanetarios, Mercks e Hinault, y ante la superioridad de estos intergalácticos poco podía hacer, de manera análoga Indurain- Claudio, Froome- Nairo,

  2. Muy bien Oscar, por traer el recuerdo de este gran ciclista, sólo un tanto colocado muchas veces en un injusto segundo plano por haber tenido que ser contemporáneo de dos monstruos, Merckx y Hinault. Y gracias tambien por recordar su extraordinario y extensísimo palmarés, por si a algun desprevenido se le olvida quién fue el gran Joop Zoetemelk, quien se batió siempre de tu a tu con los más grandes sin dar ni pedir cuartel

  3. Hola ! me gusta que, aunque te quede lejos , saques a colación al gran Zoetemelk , no creo que tu admiración sea tan grande , hacia Joop , como la del Párroco de la Iglesia de Huez , en medio de la histórica subida , cuando Zoetemelk ganó en Huez o consiguió el maillot amarillo , repicaba las campanas en señal de admiración y júbilo (era su fan , número uno ), eran otros tiempos Oscar,,todo más terrenal , menos sofisticado , Zoetemelk no fue un gran rival de Merckx ,( si Ocaña y Gimondi , o Fuente) , más bien de Hinault , debido a su longevidad alcanzó en su otoño ciclistico grandes triunfos , lo recuerdo cómo alguien tozudo , fuerte , dificil de vencer , casi nunca atacaba , se le tachaba de “chuparruedas ” , pero claro es fácil hablar cuando tienes enfrente al “tejón “, era un 8 en casi todo , eso le dió para ganar un Tour en el 80 , cuando estuvo ausente Hinault , y ganar un Mundial casi con 40años , gracias por el articulo , por lo insospechado y por la cuota de intemporal , en estos tiempos que todo es tan fugaz , un abrazo , señor .

  4. Buena Reseña Óscar Sobre El Veterano Zoetemelk Corredor Aguerrido y Con buen Palmarés. Le Toco Correr Contra Unos Monstruos Del Ciclismo.

  5. Si no hubiera Sido por ese encuentro con los extraterrestres Mersk e Hinault el viejito zootemel no hubiera Sido hoy en día el eterno segundo sino el más grande de la historia con 7 tours ya que fue 6 veces segundo..entre el 1y el 2 no hay sino un puesto pero esos diferencia en que te recuerden por siempre o no.

  6. A pesar de coincidir con esas 2 fieras, el palmarés que se labró Joop no está para nada mal; Tour, Vuelta, Mundial, Nacionales, Cásicas varias, Vueltas de 1 semana… cualquier cliclista firmaría esa carrera. Exquisitos artículos estos (como el de Kelly), siempre es bueno recordar viejos tiempos donde todo era más terrenal y se veía otro tipo de ciclismo que al menos en mi opinión era pero muchísimo más espectacular para el aficionado.

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