Brajkovic, sin cassette: bulimia, dopaje, Armstrong y la hipocresía del ciclismo

Por @pmpalermo

En pleno apogeo del ciclismo esloveno, es posible que muchos no conozcan o recuerden a Janez Brajkovic. Ahora con 36 años, el ciclista saltó a la fama como “delfín” de Lance Armstrong primero y, poco después  -en 2006- cuando lideró la Vuelta a España.

03-09-2006: Vuelta a Espana, Stage 9 – Janez Brajkovic, Discovery in the golden leaders jersey. (Photo by Lars Ronbog/FrontzoneSport via Getty Images)

Croner brillante, buen escalador, tenía todos los atributos físicos para convertirse en uno de los vueltómanos de su generación. Pero su cabeza no acompañó y, tras algunas temporadas buenas, se fue diluyendo hasta desaparecer de los grandes escenarios.

Para peor, un positivo manchó su trayectoria en 2018. Pero en 2019 logró regresar al pelotón puesto que su sanción fue relativamente breve debido a la vinculación de la misma con la bulimia. Sí, Brajkovic (1.75 m y 60 kg) reconoció haber padecido desórdenes alimentarios e incluso aprovechó para llamar la atención del mundo del ciclismo al respecto, indicando que es una problemática extendida en el pelotón.

Así llegamos a 2020, con un ya veterano Janez compitiendo para el equipo que le dio sus primeras oportunidades, el Adria Mobil. De hecho, viene de ser 4° en los nacionales de su patria, citas que se repartieron Roglic y Pogacar, demostrando que aún tiene buen ciclismo en las piernas.

Pero, aunque lo sencillo sería hablar del apogeo de sus compatriotas, Brajkovic es un personaje con historia. Un hombre inteligente que no teme decir verdades aunque sean incómodas. Y un deportista que, por edad y trayectoria, es una suerte de vínculo entre dos eras.

Brajkovic habló en exclusiva para Ciclismo Internacional y no evitó ninguna pregunta. Pero vayamos por partes.

“He pasado por momentos muy duros y no me rindo fácil”, empezó “Jani”, hoy miembro de Adria Mobil pero con esperanzas de un futuro más importante. “Puede sonar arrogante, pero tengo el nivel para volver al World Tour. Mi forma física nunca ha sido un problema”, siguió el esloveno.

“Mi subconsciente fue el que quiso otras cosas. Explicar eso requeriría otra entrevista aparte, así que por ahora sólo sirve que cuente que es posible que mi nivel sea mejor que nunca. No soy joven, pero una ventaja es que empecé tarde en el ciclismo y los deportes, a los 18 años”, señaló el 9° del Tour 2012.

Con su bulimia en el pasado, Brajkovic se encargó de reafirmar su salud, pero más importante que eso, de postularse para ayudar a otros. “Estoy más sano que nunca. Y mi objetivo es ayudar a los demás. El problema es que sé que los equipos no están dispuestos a lidiar con esto. Es más fácil ignorar el tema, pretender que eso no está pasado en su plantilla”, aseveró.

Aún con sus esfuerzos puestos en seguir corriendo, el de Metlika también especula con un mañana en el ciclismo, como parte del staff de alguna formación. Más específicamente, orientado en asistir a quienes sufran problemas con su alimentación. “Es difícil pensar que algún conjunto tenga interés, después de todo, tengo una mancha negra encima”, explicó con una honestidad que da gusto leer entre tanta declaración de cassette.

“Pero además, como dije, los equipos no están cómodos lidiando con aspectos mentales de sus corredores porque no saben cómo y eso los asusta”, continuó. “Yo sí sé cómo y puedo arreglar -o empezar a hacerlo- esos problemas. Aún puedo ser valioso para un equipo, en la bici o fuera de ella”, avisó el otrora pupilo de Johan Bruyneel.

Llegado este punto, Brajkovic hizo referencia a sus motivaciones para seguir luchando en el mundo del pedal pese a lo mal que la pasó. “No quiero otra vida. Quiero hacer esto porque es lo que sueño. Sé que soy capaz, lo amo. No tengo nada que demostrar a nadie más que a mi mismo, para ser feliz”, reconoció.

Dopaje y su relación con Armstrong y Bruyneel

“Esta es una pregunta que muchos no quieren responder”, empezó Brajkovic a ser consultado por su paso por Discovery Channel. “Eso es porque muchos sólo saben lo que la prensa publica sobre Lance. Otros porque fueron lastimados por él y tienen razón para estar enojados. No pueden y no quieren perdonar”, siguió el espigado esloveno.

foto Wessel van Keuk/Cor Vos ©2010

“Pero mi experiencia con Lance fue buena. Fue el único líder que conocí que realmente se preocupó por los corredores, sus corredores. Y eso que corrí junto a varios grandes ciclistas. Ninguno de ellos se acerca a él en términos de preocuparse por el equipo”, exclamó, declarando algo completamente diferente a lo que usualmente se lee o escucha respecto a Armstrong.

“Él siempre fue honesto y bueno conmigo. No diré que éramos los mejores amigos, pero se preocupaba. Por otro lado, cuando yo cometía errores me lo hacía notar. No había hipocresía en nuestra relación, sólo charlas honestas”, confesó el atleta, integrante de los bloques de Bruyneel entre 2005 y 2014.

Aunque no haya sido de su agrado, Brajkovic no esquivó ningún tema, como el dopaje o si vio algo relacionado a eso en las estructuras del director belga. “¿Si me dopé? Esa es una pregunta que no voy a responder directamente, porque no hay nada productivo en ella. Todos saben que dí positivo (NdR: metilhexanamina, presente en un producto alimenticio contaminado) y a la gente no le importa si fue intencional o no. El hechos es que estuve suspendido, así que técnicamente, sí…”, replicó.

“Es una pregunta incómoda y está bien que la hagan. Si quieren la verdad hay que hacer preguntas duras. Es como si yo les preguntara a ustedes si alguna vez engañaron a su esposa, evadieron impuestos o le mintieron a su empleador. ¿Se sentirían cómodos respondiendo eso?”, contextualizó el esloveno, ganador del Dauphiné 2010 y 2° en el Giro de Lombardía 2008.

“Respecto a Bruyneel lo que ví fue a una persona que se portó como un padre. Una persona que salvó seis años de mi vida y mi carrera. Curiosamente, la gente que más protectora fue es la que está sancionada de por vida… Johan, Pedro Celaya…”.

En un ciclismo en el que cuesta creer que nadie vea nada pese a los incontables casos de doping, especialmente entre hombres de la general, Jani fue más bien pragmático. “Cuando vives en un ambiente en el que eres derrotado constantemente durante años, se vuelve “normal”, ¿no creen?”, contestó.

Ya en el campo de las conjeturas, nuestro invitado afirmó que pudo haber llegado más lejos. “Tuve las piernas para pelear por la general de las grandes vueltas, pero no tenía la cabeza. Inconscientemente pensaba -y aún pienso- que no lo merecía. Estoy tratando de cambiar eso ahora”, reflexionó.

Por su historia, que ya quedó plasmada aquí, queda claro que Brajkovic tiene cierto bagaje para opinar sobre la limpieza del deporte que ama en comparación de hace 15 años. “Nada es seguro y, lo que yo crea igual no importa”, ponderó.

“Allí tienes el ejemplo de la cafeína, que no esdopaje. Pero sabemos que a ciertas personajes con determinadas características físicas les produce efectos ergogénicos. A otros nada y a otros hasta les hace mal. Así que, ¿cuáles son las sustancias que consideramos doping? Deben mejorar el rendimiento, ser inmorales y peligrosas para la salud”, analizó.

“La cafeína cumple todos los requisitos, y en altas dosis puedes ser letal. Es poco ética si a algunos los hace más rápidos…”, completó. “El paracetamol es otro ejemplo, porque con 4 g en un día puede ser letal y, sin embargo, está ampliamente extendido su uso en el pelotón. Por un lado, tratan de cuidar nuestra salud, por otro ven que los corredores tienen niveles bajos de testosterona, depresión, anémicos, con problemas alimentarios…y lo dejan pasar”, agregó Janez, ejemplificando su punto de vista con las ambigüedades del sistema pero sin afirmar o negar algo sobre las condiciones de limpieza actuales.

Janez Brajkovic estuvo de los dos lados en su trayectoria deportiva, y tocó fondo con sus problemas de salud y la suspensión. Pero pudo lo que muchos no consiguen: volver. Y ahora, apelando a su capacidad física y una honestidad que a muchos espanta, ansia una última oportunidad -arriba o abajo de la bici- en el World Tour. Si alguien tiene un hueco y un poco de inteligencia, sumará a este hombre a su plantilla, porque aún tiene mucho para ofrecer al ciclismo.

Pablo Martín Palermo

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8 pensamientos sobre “Brajkovic, sin cassette: bulimia, dopaje, Armstrong y la hipocresía del ciclismo

  1. Ninguno como Amstrong, si hubiese sido francès todo calladito, todos estaban en la misma, nadie 7 consecutivos. En su momento nada se detectó. Tampoco al 2do ni al 3ero ni al 4to etc. Etc. Ni a Anquetil ni a Hinault ni a Metck a nadie en su momento. Un fenómeno.

    1. El problema con Armstrong no es sólo que se dopara. El problema es que era el mafioso del pelotón, el padrino que mandaba callar, el violento. Eso, sumado a sus trampas y mentiras, lo convirtieron en la cabeza del más sofisticado esquema de dopaje en la historia del ciclismo. Asi que fenómeno, sí, fenómeno mafioso!

  2. Sigo: Esto me recuerda cuando un aparato pesado, de gran cilindrada y pocas r.p.m. llamado Ford GT 40 cruzó el Atlantico y ganó 2 veces seguidas el MISMO auto Le mans., Al otro año la eurepea FIA limitó la cilindrada en 2000 c.c. menos que aquella cosa y lo dejó afuera. No lo toleraron.

  3. Y mas: recuerdo a la escaladora Edurne Pasabana la que querian nombrar la primer mujer en conquistar los trece 8000, y la subían en helicoptero al Himalaya y un gran escalador colombiano la remolcaba y la bajaban casi muerta de la montaña todo mostrada por la TV española parte del proyecto, despues resultó que una japonesa lo hizo primero por dos días y se callaron. Tampoco se como lo hizo la nipona. No tiene nada que ver con ciclismo pero sį con conductas europeístas. Y desciendo de europeos.

    1. No son 13, sino 14.
      No era nipona, sino surcoreana.
      Edurne Pasaban es la primera en subir los 14 ochomiles…
      Y, enfin… ¿¡gracias al helicoptero -y al gran alpinista colombiano-!?
      En fin…
      Ke pereza las discusiones sobre ciclismo que acaban en “buuuaa europa caca”, “buaaa colombia culo”, “buuuaa pis para todos”… Llorones

  4. Si también pienso que los Europeos y en este caso los franceses, se encargaron de tapar con la sanción a Armstrong, toda la inmundicia que en esa época había en el pelotón mundial. Es que todo el mundo sabían que se dopaban, era un secreto a voces. Entonces porque no les retiraron los títulos por ej. al alemán Jan Ullrich confeso dopado y al danes Barne Riis. Además debieron quitarle el podio a muchos otros que también estaban igual de pinchados. Todo esto con la benevolencia de la UCI y la organización del tour ASO.

  5. Mientras le sirvió a la UCI y el sistema lo protegieron a Lance. Con el llegó el Word tour a los países sajones y con ellos las marcas de bicis cambiaron. De europeas a americanas. El inicio de la globalización del ciclismo. Luego encima estaba interesado en ser gobernador de Texas. Y hasta allí llegó….. Ahora van por China o Japón, o no se se acuerdan el chino que perdió una vuelta en los campos elíseos y lo mostraban como a un malla líder.

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