Damiano Cunego: “sé lo que le espera a Bernal, entrevistas, actos, publicidad, fanáticos invasivos…”

Por Oscar Trujillo Marín

Damiano Cunego ha sido uno de los últimos ciclistas totales que ha tenido Italia. Un talento natural como pocos. Brillante, completo, agresivo, audaz, espectacular. Al menos en sus dos primeras temporadas y luego por esporádicos fogonazos.

Deslumbró al mundo en 2004 siendo casi un crío todavía, haciendo una temporada de ensueño: se llevó el Giro de los Apeninos, el Giro Del Trentino, El Giro de Lombardia (!todo un monumento!) y el  mismo Giro de Italia. Ganando también otras clásicas menores !en una sola temporada! Todos estos maravillosos resultados lograron auparlo al primer lugar del escalafón mundial UCI del ciclismo. Siendo un sub 23 ya tenía el palmarés que el 98 por ciento de los ciclistas no va a lograr jamás.

El mundo del cine y la música está repleto de juguetes rotos. De fulgurantes estrellas que brillaron de manera precoz, siendo niños o adolescentes y que su madurez psicológica (por razones apenas obvias) no estaba preparada para digerir tal frenesí de expectativas, adulación presión y compromisos. Que luego de conquistar al mundo con su enorme talento demasiado pronto, nunca pudieron superar lo conseguido de manera tan prematura, no por falta de superlativo talento, sino por sentir el abrumador lado oscuro de la cima.

La fama, el estrés y la presión los devoró y de paso sepultó su estrella. Por cada Messi hay 100.000 “George Bests, Pauls Gascoines Mágicos González y Renes Housemans”, que se pierden por el camino muy pronto con igual o mayor talento, después de haber tocado el cielo con las manos en su primera juventud. Sucumben ya en la cresta de la ola, al ser incapaces de volver a conseguir logros de la misma o superior magnitud. Con toda una vida por delante nunca encontraron de nuevo la paz y el equilibrio para recuperar ese fugaz esplendor perdido. El ciclismo, por supuesto, no es la excepción para estos juguetes rotos.

Damiano conoce como nadie lo que es ser una estrella mundial precoz con toda la complejidad que ello implica al margen de la masiva adulación de la prensa, los políticos, el Jet set y unos aficionados (o más bien fanáticos) ávidos de ídolos para intentar darle sentido a sus mundos interiores vacíos o hallar un símbolo identitario que aumente su precaria autoestima.

“Era muy joven, estaba estresado por todo lo que venía con mi gran temporada de triunfos. Como resultado, nunca volví a ser el mismo corredor después de mi año pico 2004”, cuenta el italiano preguntado esta semana por la irrupción de tanto joven súper clase ganador en una entrevista para cyclist.co.uk.

Y luego recuerda “Después de mi cenit del año 2004, mi vida cambió por completo. Lo noté por primera vez durante el invierno. Normalmente entrenaba en mi casa en Véneto en invierno, pero a partir de 2005 se hizo imposible, la gente no me dejaba ya” dijo Damiano.

Lo cual, resulta apenas comprensible. Quizás tener algunos fans tenga su gracia, pero lidiar cada día con una manada de desesperantes entusiastas que te reconocen e interfieren en cada paso que das no debe hacerle mucha ilusión a nadie y menos cuando aún no hay bagaje, experiencia y madurez para lidiar con ello, llámese Cunego, Evenepoel, Bernal, Macaulay Culkin, Jim Morrison o el que sea.

También cuenta el ex ciclista italiano que ese invierno tras tocar el cielo tan pronto, mantuvo constantes discusiones con sus jefes del equipo Saeco que lo reclamaban para actos publicitarios e institucionales de toda índole… ¡todos querían hablar y contar con la presencia del nuevo niño prodigio, del nuevo crack mundial del pedal!

“Saeco quería que conociera personalmente a cada uno de los patrocinadores y que hiciera entrevistas para todos los canales de televisión nacionales y extranjeros, eso les daba mucha repercusión de marca, que grabara anuncios publicitarios etcétera… ¡Pero lo que yo quería era solo andar en bicicleta!”. Y luego añade “me estresé y sentí eso en mis piernas. Quemé demasiada energía en todas esas cosas adicionales y ya no era el mismo corredor en 2005 que el año anterior. Me di cuenta de lo difícil que era estar en la cima”.

Después de alcanzar la gloria en el albor de sus 20 años, su trayectoria fue claramente menguante. A pesar de que tenía tanta calidad jamás pudo recuperar ese demoledor golpe de pedal que lo llevó a arrasar donde quiera que corría en su deslumbrante 2004, perdió seguridad, o a lo mejor lo seguía teniendo, pero era su desgaste psicológico el que ya no lo dejaba responder igual.

A pesar de todo, en los pocos chispazos que dejaba ver iba ganando una que otra prueba menor de vez en cuando y pudo lograr -como triunfos de más renombre y categoría-  otro Giro de Lombardía más una Amstel Gold Race y 2 etapas en la Vuelta a España en sus siguientes 14 años de carrera como profesional, hasta su discreto retiro en 2018, sin focos ni luces ni una horda de periodistas y fanáticos acompañándolo y adulándolo por supuesto.

Quien en su momento fue comparado con Merckx antes de tiempo por una prensa amarillista urgida del último ídolo para vender más ejemplares, y tenía unas condiciones extraordinarias se fue con un palmarés bueno, pero claramente inferior a la genialidad y capacidades que nadie dudó que siempre tuvo “Yo a realmente creía que podría haber ganado el Giro 3 o 4 veces. Pensé que sería fácil. Pero al final nunca pude volver a ganar el Giro”. Añadió lacónico Damiano. Nosotros también lo pensamos en su momento y fuimos muchos alrededor del mundo del ciclismo.

Al final y a propósito del mediático revuelo por los jóvenes que están arrasando con menos de 23 años, (Remco Evenepoel, Tadej Pogacar, Egan Bernal…) Cunego sentenció: “Sé lo que le viene a Egan Bernal. Siendo el ganador del Tour, está ocupado siempre con patrocinadores, con entrevistas para televisión, prensa y periodistas, fans invasivos… es fácil llegar a la cima. Pero mantenerse ahí es lo realmente difícil”.

Oscar Trujillo Marín

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2 pensamientos sobre “Damiano Cunego: “sé lo que le espera a Bernal, entrevistas, actos, publicidad, fanáticos invasivos…”

  1. El que no conoce su historia está condenado a repeterila. Algo así podría ser de gran aporte para que estos jovenes sean aun mas completos, conocer y saber la historia de primera mano.

  2. Tiene más razón que un santo, lo más difícil es mantenerse y no descuidar tu forma física, ese equilibrio de dar abasto para todo es lo más complicado, veremos cómo le va a Bernal después de haber ganado el Tour

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