Lead out man

Por @pmpalermo

Mark Renshaw es un extraordinario atleta, un velocista potente y talentoso como pocos que lejos de brillar por sus triunfos hizo una carrera como lanzador, destacando sobre todo, el tiempo que pasó al servicio de Mark Cavendish.

La dupla busca reeditar viejos tiempos...
La dupla busca reeditar viejos tiempos…

Renshaw tuvo sus chances antes de eso, sobre todo en el Crédit Agricole, escuadra con la que completó la transición desde la pista y en la que incluso alcanzó a ser segundo de la Vattenfall Cyclassics en 2008 o ganador de dos parciales en el Tour Down Under de su país.

Las buenas actuaciones de ese lapso le valieron el salto al recordado Columbia que batió récords de victorias, muchas de ellas de la mano de Cavendish, quién era ayudado una y otra vez por su tren perfecto, en el que nuestro protagonista era pieza clave.

Pero en 2011, tras ser parte fundamental del período dorado de Cav, el australiano decidió marcharse para buscar sus propias oportunidades y fichó como sprinter del Rabobank, estructura que luego se reciclaría dos veces para transformarse en Belkin.

Una etapa en el Tour de Turquía la temporada pasada y victorias este año en la Clásica de Almería y la jornada inaugural del Eneco Tour fueron sus escasos logros como embalador principal de los holandeses.

Pobre, si se tiene en cuenta que ya no tenía a nadie por delante que coartara sus aspiraciones, dejando en evidencia que además de la poca importancia que Belkin destina a los velocistas, Renshaw tal vez no tiene lo suficiente como para batir a Greipel, Kittel y compañía.

Cierto es que el equipo terminó incumpliendo lo prometido y Theo Bos pasó a ser prioridad, pero vale la pena mencionar que oficiando de lanzador obtuvo mejores lauros que como capitán, resaltando las dos veces que fue segundo en una etapa del Tour de Francia, hecho que no repitió estando él al mando.

Tan evidente fue el fracaso como punta de lanza que el aussie anunció hace meses que volverá a guiar al de la Isla de Man el año próximo en las llegadas masivas, reafirmando que, así como Cav será recordado por sus incontables logros, él nació para poner la cara en los metros previos al letal rush final de su jefe.

Es que Renshaw es una referencia en el oficio de guiar y proteger, y así quedó en evidencia cuando llevó a su líder a incontables triunfos en las mejores carreras del mundo, pero también haciendo el trabajo sucio aunque éste incluyera maniobras anti deportivas como las del arribo a los Campos Elíseos en 2009 o los golpes a Dean que le valieron la descalificación en la edición de 2010.

Por lo pronto y a sus 31 años, el de Bathurst ya cambió el chip y entendió el juego que más le conviene, en el que deberá resignar sus aspiraciones personales para volver al papel de guardaespaldas.leadout--

A tal punto se comprometió a su “nuevo viejo” rol, que sacó a la venta como parte de una línea de ropa que lleva su nombre, camisetas con la leyenda “Lead-Out Man“, celebrando que es uno de los mejores del pelotón en esta especialidad.

Pero al margen de todo esto, la reunión entre los dos Marks se produce en un momento donde el reinado del británico está en entredicho por la nueva camada que encabeza Kittel, hecho que motivó que el mismo Cavendish admitiera que debe trabajar en el remate por primera vez en su vida.

Si a su ansia de mejora le suma la llegada de Petacchi y Renshaw para sumararse a su “treno”, el círculo parece completarse y no seria extraño que por un tiempo más se extienda el dominio del líder de Omega.

No en vano Cav acumula 112 victorias en su palmarés, pero quedó a la vista en la última edición del Tour que ya no arrolla a los contrarios, y que encima una de sus dos dianas fue al vencer en una escapada, el día que luchó como nunca y se metió en el corte que Saxo propició camino de Saint-Amand-Montrond.

Por eso, la reincorporación de su pupilo más aventajado lo ayudará a intentar recuperar el mando en las pruebas de mayor calibre, ya que si bien en 2013 se impuso en 19 ocasiones,  quitando el doblete en la Grande Bouclé, sólo las cinco alegrías del Giro revisten algún valor.

Así las cosas, el destino de uno y otro parece ligado puesto que se necesitan mutuamente para trascender, sobre todo el australiano, quién tendrá entonces la chance de volver a destacar en lo que mejor hace y por lo que será recordado cuando se retire, transformado su nombre en sinónimo de lanzador o lo que es igual, Lead Out Man.

Pablo Martín Palermo

@pmpalermo                                             
 
pmpalermo@hotmail.com 

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