Liderazgos compartidos en grandes vueltas: ¿Es mejor despertarlos que sentirlos? Parte II

Por Oscar Trujillo Marín

Si usted es una persona circunspecta, solemne, psicorígida favor abstenerse de seguir leyendo. Vemos que no lo es, porque sigue aquí. Continuamos con esta desenfadada, desparpajada, esperpéntica -aunque no por eso menos rigurosa crónica- acerca de cómo han funcionado los liderazgos compartidos en la última década. Si ud no ha leído la primera parte, porque como con la clásica película “El Padrino” prefiere ver primero la 2 que la 1, aquí puede hacerlo.

2016 Froome se consolida como el mejor vueltómano y corredor de los 400 metros inclinados del planeta tierra (incluso de otros vecinos)

Para el Tour 2016 se esperaba una lucha encarnizada entre Movistar y la ya asentada hegemonía de Sky. Nairo instalado por derecho propio como gran amenaza asistió solo como jefe de filas con los mejores hombres disponibles en su equipo, incluido Valverde que venía de hacer podio en el Giro. La formación británica por supuesto no tocó su liderazgo único que tan buenos dividendos le venía dando desde 2012.

Por lo demás, Porte ya emancipado del Sky fue nuevo líder único del BMC, Bardet con AG2R, Adam Yates con Orica, Aru con Astana, Contador con Tinkoff, Pinot con FDJ… ningún jefe de filas importante, con relativas opciones de victoria final, compartió liderato.

Lo que se presumía como una rebelión de esa maravillosa generación del 90 (Quintana, Bardet, Pinot, Aru, que en ese momento transitaban los 26) que llegaría en bloque a desbancar el poderío del Sky en la ronda gala, se quedó tan solo en deseos. Sus dos mejores exponentes fueron Bardet y el mismo Nairo segundo y tercero respectivamente, ambos casi en el mismo tiempo de lejanía: a 4 minutos de Chris sin haber sido una amenaza seria nunca y sin haber tenido opción jamás de desbancar al keniata que los superó en cuesta, crono, simpatía, elocuencia, sentido del humor, geografía, historia, matemáticas, en bajada e incluso en los 400 metros inclinados corriendo cuesta arriba del Mont Ventoux.

Nunca antes un ganador del Tour de Francia había derrotado a sus rivales también en pruebas de atletismo en medio de una crucial etapa. Ese año si hubiesen jugado a UNO, Parchis, piedra papel y tijera, damas chinas, Monopoly, Póker o baraja española etcétera, Froome también les hubiese ganado.

No compartir el liderato con nadie asegura más ayuda y gregarios en momentos puntuales, pero no garantiza una victoria cuando tu rival simplemente es muy superior. El célebre filósofo colombiano Franciso “Pacho” Maturana (también ex técnico de la selección nacional de fútbol en Italia 90 y toda una autoridad en fracasos estrepitosos) ya lo dijo muy bien: “Perder es ganar un poco”. Durante ese Tour según la máxima de Maturana, todos los rivales de Froome, -incluido el temible y agresivo- Louis Meintjes ganaron mucho, pero mucho mucho.

En el Giro de Italia Nibali –ya casi desahuciado a más de 3 minutos- el líder único del equipo más compensado y fuerte, Astana, le birló a última hora el triunfo a un solitario (y sonriente) Chaves que pagó su falta de gregarios (¿e inexperiencia?) en alta montaña con un admirable segundo lugar. Pero que tras esta oportunidad tan de cara, el bogotano nunca volvió a estar tan cerca de llevarse una grande.

De forma irónica, el corredor más fuerte de esa carrera hasta el día 18, Steven Kruisjwijk, perdió un título que ya tenía en sus bolsillos cuando su espalda (de dos metros cincuenta y seis centímetros de ancho entre hombro y hombro) no alcanzó a girar a tiempo con el resto de su cuerpo para trazar bien una curva en un peligroso descenso del Col del Agnello, y así haber podido evitar la caída que lo terminó relegando al cuarto puesto. Nibali, una vez más, estuvo en el momento justo el día justo y tuvo su resurrección a tres días del final, es decir al revés que Lázaro que primero tuvo el final y luego la resurrección.

En la Vuelta a España, Alberto Contador atacó tirando durante 100 kms, pero se llevó consigo a sus gregarios y los de Movistar, y por supuesto, llevó en hombros (mientras lo abanicaba, le limpiba el sudor, le destapaba y daba los geles, le sacaba los gases y le alcanzaba los bidones) a Nairo Quintana durante los mismos 100 km en la etapa 15 (Formigal). Luego durante el resto de fracciones de montaña (anteriores y posteriores), Lagos de Covadonga, La Camperona, etc., que el colombiano hizo diferencia ante Froome, esto solo fue posible porque Alberto lo miraba de soslayo con sus beatíficos poderes y le insufló a Quintana un soplo divino que lo impulsó -y solo por eso- el colombiano consiguió ganar esa Vuelta a España siendo el peor de todos los favoritos y el peor de todos los seres humanos que han nacido jamás. Todo esto, claro según sus detractores.

Según los admiradores de Quintana, la Vuelta la ganó Nairo sin despeinar su generoso tupé azabache a pesar de que corrió apenas con un 7% de sus condiciones normales, ya que lo que realmente le preocupaba ese año que se había vuelto ya tan famoso en Colombia (y todos los políticos se peleaban por contar con su presencia y las empresas pugnaban por conseguir su imagen publicitaria) por ese entonces era organizar las fiestas del aguinaldo boyacense en Tunja, donde era pregonero, presentador, comediante, invitado especial, mecenas, y como si fuera poco organizador.

2017 Urán quedó segundo a menos de un minuto de Froome, corriendo siempre a rueda con su frenético estilo diésel, lo cual habla muy bien de él… ¿Pero habla bien eso del resto de “agresivos” y poderosos aspirantes a desbancar a Froome?

Portal reconviene a Landa por resistirse a esperar a Froome en la etapa que finalizaba en Peyragudes.

El Tour de 2017 se recordará porque Richie Porte tuvo mala suerte siendo favorito durante la etepa 9 y se cayó desafiando la geometría y trazando una curva en línea recta. Esperen… ¿o tuvo mala suerte fue en 2016 que una moto lo tiró en el Mont ventoux? ¿O fue en 2018, que se cayó tras 5 km de haber salido la etapa, cuando el pelotón rodaba a 7.5 km/h por una ancha y tranquila avenida con perfecta visibilidad? ¿O fue en el Giro de 2015 que se cayó por… ¡yo que sé!, por cualquier cosa?

Movistar acudió de nuevo con Quintana y Valverde con la misma armonía y cohesión que pueden tener los polos iguales de dos imanes, en lo que se pudo llamar -a regañadientes- un liderazgo compartido. ¡Partido! tiene el astrágalo, la rótula y la tibia este buen hombre, dijo el médico alemán Karlz Heinz Rumenigge, que atendió a Valverde en Dusseldorf después de haberse caído en la primera etapa, en el mero prólogo, ante la estupefacta mirada de la enfermera turca Melek Gündogan que aún se le dificultaba entender a la primera el acento de Renania del Norte-Westfalia. Debido a esta temprana desgracia del murciano, Quintana tenía el equipo para él, ya no había liderato conjunto. El colombiano nunca había tenido tan fácil ganar el Tour, bastaba solo con demostrar ser el mejor de todos los participantes tras 21 días, en todos los terrenos. El líder solitario de Movistar tras haber sido segundo en el Giro, pocos meses atrás terminó en el puesto 12 a 15 minutos de Froome, sin encontrar nunca el golpe de pedal que lo hizo grande. Empezando un bache lejos de los podios de grandes vueltas del cual todavía no sale.

Por lo demás, no hubo más capitanías conjuntas en ningún equipo. Sky asistió a su cita con la rutina y llevó una formación de gregarios-cracks lamentables, por supuesto arropando a Froome: Sergio Henao (COL), Vasil Kiryienka (BLR), Christian Knees (GER), Michal Kwiatkowski (POL), Mikel Landa (ESP), Mikel Nieve (ESP), Luke Rowe (GBR), Geraint Thomas (GBR). De hecho, de esta lista de excelentes corredores el único malo de todos los que fueron a apoyar a Chris era Christian Knees. Pero Brailsford decidió incluirlo porque el alemán cuenta unos chistes buenísimos de judíos, tiene verdadero arte para pasar los geles, barritas y los bidones (como Tom Cruise con las botellas en “Cocktail”) para colmo Knees es Piscis, con regente de Urano, que como todos sabemos son los mejores compañeros posibles para hacer equipo. Argumentos científicos de ganancias marginales inobjetables. Es que sir Dave es un genio y no deja ningún cabo suelto.

Aunque no hubo rencillas entre bicefalías como tal, hubo un conato de rebelión por parte de Mikel Landa. Aunque todo hay que decir que tras la reconvención pública de Portal, al final de la etapa de Peyragudes, Landa terminó haciendo un Tour fantástico y siendo determinante para ayudar a Froome el resto de fracciones de montaña. Todo el mundo sabe que la fama de inconforme cuando le ha tocado desempeñar labores de gregario para las que lo contrataron es un mito, habladurías: él nunca ha hecho declaraciones destempladas, imprudentes, ni se ha quejado por sentirse mejor que su capo de turno, ni ha intentado seguir a su aire cuando lo han parado a ayudar.

El vasco que lo contrataron como gregario en el Sky (como a todo el mundo por esa época) para apoyar en el Tour a Froome; que en el papel que firmó sería evidente, que lo formaban en el trencito como gregario y que en el equipo nadie le decía “jefe”, -como tampoco lo decía el bordado de su uniforme en la espalda-, (no decía Boss, decía Landa) aún así, Mikel se sintió con demasiadas buenas piernas, durante ese Tour y se marcó un “Froomewigginazo” atacando o más bien sacando de punto y dejando relegado a su propio jefe en un duro puerto de alta montaña.

Mikel tenía muy cerca el podio y las ansias vivas lo traicionaron. Por suerte, Froome pudo ganar su Tour más apretado de todos, ayudado por supuesto por el vasco. Se bastaron (no sin esfuerzo) para soportar los fieros y reiterados ataques de Rigoberto Urán, que en algún momento incluso pensó en intentarlo de lejos (a 436 metros de la línea de meta). Fue muy emocionante imaginarlo.

2018 Empiezan las bicefalias y tricefalias en algunos equipos y con ellas los celos, rencores, mezquindades, rumores, el: “No sos vos, soy yo” el ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? y miserias humanas de telenovela mexicana o turca por el estilo.

Froome y Dumoulin asistieron al Giro de Italia como líderes únicos de Sky y Sunweb respectivamente. Por algún error de comunicación al interior del equipo alemán, (cabe anotar que a Tom, su travieso esfínter lo respetó durante los 21 días en carrera, todo hay que decirlo) sus ocho gregarios entendieron que una vez llegara la montaña debían dejar solo al bueno de Tom y efectivamente se descolgaban en cuesta a las primeras de cambio. Así ocurrió, y el neerlandés (que más parecía el solitario holandés errante) pasó la totalidad de etapas de montaña con el único y fiel apoyo del tren del Sky.

Por otro error de comunicación imperdonable, a Simon Yates nadie le dijo que las carreras de tres semanas duran 21 días. El gemelo que siempre se le dio mejor la geografía y la historia en el colegio y odiaba la aritmética, tampoco lo reparó en primera instancia. Eufórico por su insultante poder desde el primer día no se percató de este complejo problema matemático; inocente derrochó tanta energía como si no hubiera mañana. Por desgracia “mañana” llegó. Completadas dos semanas y tres días había ganado 3 etapas, e incluso una fantástica cafetera marca ALESSI, muy bonita, que rifaron en uno de los hoteles donde pernoctó con su equipo. Tenía a todo el personal peligroso humillado, ya sin opciones, incluido a Froome cuyo mojo cósmico no le estaba funcionando muy bien, e iba ya a más de 4 minutos.

Pero la vida es muy dura y la gasolina se le acabó ipsofacto al eléctrico gemelo inglés subiendo a la Finestre. No hay demencial derroche que dure tres semanas (de las que duran 18 días) ni cuerpo que lo resista. Froome hizo un ataque de la época de Coppi & Bartali, (en serio, atacó en un tramo sin asfalto, solo le faltaron los tubulares anudados a su pecho) el líder virtual era el esta vez sí estreñido Dumoulin, que lo superaba por 3 minutos.

El neerlandés (que ya era líder en carrera) fue descolgado por Chris a 8 km de finalizar el duro puerto de La Finestre cuando quedaba un trayecto de 80km con un par de cuestas duras, (esa y la última en la llegada) una larga bajada y mucho llano, mano a mano, ¡contra un solo hombre fugado! sin más ayuda que su fotogénico y estético pedaleo de cisne barroco.

Tom, mano a mano, uno contra uno, en franca lid (ninguno llevaba quien le ayudara) perdió su holgada renta y el título. Obviamente -como todo el mundo sabe- la culpa no fue de Tom, que no estuvo a la altura de Froome en Finestre, luego perdió 1 minuto en la bajada y dos más en el llano, su terreno favorito. La culpa fue de dos mocetones suramericanos de 24 años que estaban a más de 5 minutos en la general, inexpertos y que venían jugándose el podio y la camiseta de mejor joven obedeciendo órdenes de sus equipos que estaban salvando la carrera con ellos. Este par de desaprensivos se negaron a inmolarse para Tom. Hay que ver cómo se le ha perdido el respeto al hombre blanco.

Uno de ellos debió haber tirado a muerte para que Dumoulin no perdiera el Giro, hacerle el trabajo al pobre holandés, fundirse en ese esfuerzo para el último puerto y esperar que su compañero de fuga -igual de inexperto a él- lo rematara al final llevándose el botín de podio y mejor joven.

Tour de Francia: En la ronda gala ya empezó Cristo a padecer por las cacareadas bicefalias y liderazgos compartidos. Froome recién doblado después de un esfuerzo descomunal y exhibición mítica en el Giro en un alarde de ambición que terminó pagando muy caro, -tras tres grandes vueltas seguidas corridas y ganadas) aún así, fue como líder del Ineos con Geraint Thomas como primer gregario o segunda espada.

 

2018 AFP PHOTO Jeff PACHOUD

Era tanta la confianza del Sky -y del propio Froome- que ya se veía pasando a la historia con el doblete, su quinto Tour, cuatro grandes vueltas seguidas ganadas y el premio al chico más diplomático y educado del pelotón. Si no lo consiguió no fue por falta de ganas: las fuerzas le fallaron y su compañero Thomas (reconvertido en sprinter de puertos de 1ª y fuera de categoría) fue infinitamente más fuerte que él y todos. En algunos lances de carrera ya por detrás de Thomas en la general Chris lo intentó… contra su propio compañero, pero no tuvo fuelle. Dumoulin lo pillaba junto a Geraint y los demás elegidos subiendo a ritmo.

Movistar tenía un problema serio: su nuevo uniforme azul claro era horrible. Pero aparte de eso –que no es poco- sus hasta ahora dos líderes siempre corrían por libre: cada uno a lo suyo. Tenían un concepto del sacrificio por el otro y la solidaridad muy ecléctico y disociado. Pero al equipo le iba la marcha y para remediarlo decidió traer a otro gallo para llevar también al Tour: Mikel Landa. Por si a lo mejor faltaba un poco de tensión y estrés.

Landa, ya harto de dejar sus mejores tardes en la montaña tirando siempre para otros (cuando en verdad muchas veces fue más fuerte que su jefe), reclamó galones de entrada y se los dieron. La culpa no fue de él, ni de donde estaba ni como vestía. Todos se creían con opción para ganar el Tour de Francia en esa terna y las lealtades de los gregarios fueron puestas a estresante prueba cada día, con desagradables evidencias que mostró el documental (tiro en el pie) “el día menos pensado”.

Ustedes pueden especular con conspiraciones, descaradas preferencias, humillantes ninguneos, miradas aviesas en carrera, más cereal y fruta en el cuenco del desayuno para uno en detrimento de otro o lo que quieran. A mí no me hace ilusión hacerlo. Lo único cierto, al final del Tour fue que los tres estuvieron muy por debajo de su nivel top acostumbrado: Landa 7° a 7 minutos; Quintana 10° a 14 y Valverde 14° a 27 minutos. En verdad mucho nivel… no parecen haber demostrado los tres, y declaraciones diplomáticas -y de omertá institucional aparte- se respiraba mucho mal rollo en el equipo, había mejor ambiente en un campamento compartido entre el Frente para la Liberación de Palestina y una delegación de judíos ortodoxos. No parece haber sido una apuesta muy acertada.

Cuando tienes tres líderes de tal categoría y nivel y terminas tan mal, ni siquiera en el podio, algo en la dirigencia tuvo que haber fallado también. Por su parte, el emergente Roglic y Kruijswijk compartieron su liderato sin problemas y fueron unos dignísimos cuarto y quinto respectivamente. La situación de Froome se empezaba a complicar en su equipo: el “enano” galés de le había crecido. Para colmo, el debutante chiquillo Bernal se dio el lujo de tirar para Thomas a muerte y luego descolgarse a remolcarlo a él mismo en las altas cumbres, algo inédito en la historia del tetra campeón tan acostumbrado a ir sobrado y ser el gran protagonista. En 2019 tendría que lidiar con más hombres que ya estaban a su mismo nivel dentro de sus propias filas. Una terrible caída antes del Tour siguiente le quitó esa incertidumbre, o mejor se la aplazó hasta nuestros días, e incluso terminó precipitando su no renovación con el equipo que lo hizo leyenda.

En la Vuelta a España, una vez más en Movistar pareció no evidenciarse muy buen rollo que digamos y menos unión entre sus dos líderes Quintana y Valverde. El equipo (y ellos mismos) fue incapaz de sacrificar a uno de los dos para intentar ser una amenaza (que nunca lo fueron) para un pletórico Yates que aprendió la lección del Giro y se reguló mejor. Era un querer y no poder por parte de ambos. Por otro lado, nuevamente los dos líderes del equipo telefónico en dicha ronda ibérica, demostraron su verdadero nivel, su lugar en la general y el tiempo perdido fue exclusivo mérito de ellos. Por mucho que te dejen solo o tus directores no se aclaren, si tienes buenas piernas llegas con los mejores.

2019 se empiezan a volver comunes los liderazgos compartidos en los equipos más fuertes.

En efecto, así fue. De forma paradójica, los corredores favoritos que escogieron respectivamente desde la dirección técnica antes de empezar las carreras Movistar para el Giro (Landa) e INEOS para el Tour de Francia (Thomas) debieron doblegar y resignar sus opciones de triunfo por demérito propio, obligados por su propia debilidad y la superioridad de unas segundas espadas que demostraron mayor poderío y regularidad: Carapaz y Bernal.

No hubo posibilidad de quejas, ni melodrama, ni caritas, ni reclamos en ninguno de los dos casos, por parte del primer líder: Landa se portó como un caballero y profesional cuando vio que había perdido sus chances y consciente de la superioridad de su compañero ecuatoriano lo apoyó para que consiguiera su triunfo. Igual situación en INEOS, que intentaron hasta faltando tres días apostar por el galés, que iba por delante en la general que Bernal, pero él mismo había venido mostrando una leve debilidad en cada etapa de montaña que se hizo evidente en las dos cruciales de los Alpes. Mientras que su joven compañero se agigantaba.

Con respecto a Movistar, dieron una imagen francamente lamentable, penosa sobre todo en el Tour, pero también en la Vuelta: los aspavientos pueriles de Soler, las órdenes tardías e incomprensibles, el tirar del grupo cuando se llevaba a un hombre en punta favorito para la etapa; sus liderazgos tan mal compartidos y llevar tres gallos sencillamente no le funcionaron. Puede que tengan mucha experiencia en el pasado, que lo hayan hecho magnífico en el Giro de ese mismo año y muchas veces en otras épocas, eso nadie lo discute, pero entre 2018 y 2019 quizás por no valorar la poca química de sus líderes se cometieron muchos errores que los relegaron a un segundo plano en el Tour y la Vuelta, excepción hecha del digno segundo lugar de Valverde tras Roglic para el que dicho sea de paso nunca fue una amenaza.

Quizás entre los actores no había o nunca hubo verdadero feeling. Quizás quien no estuviera a gusto debió haberse ido antes. Quizás empeñarse siempre en que Valverde hiciera la general par darle lustre a su puestómetro sí o sí, lastraba el apoyo para sus otros líderes, cualquiera que llegara. Quién sabe. Pero que entre los actores no había mucha química es un hecho evidente. Tuvieron el fino detalle de inmortalizarlo en un admirable documental que junto al triunfo de Richard fue lo mejor que hicieron en toda la temporada.

En conclusión, los liderazgos compartidos con dos serios aspirantes no son mejores ni peores que asistir con un solo líder sólido, que quieras que no, si cae en desgracia significa perder todo el trabajo del equipo y no cumplir el objetivo. Llevar dos jefes de filas siempre da más juego y hay más opciones. El único requisito imprescindible es que los dos corredores se deben llevar muy bien y ser demasiado profesionales. No hace falta que se quieran o sean los mejores amigos, solo que sean honestos y si no demuestran el nivel esperado o pierden muchas opciones, saber ser solidario. Al respeto de las tricefalias preguntamos al filósofo y sociólogo italiano Rocco Sifreddi que tuvo la amabilidad de contestarnos: “Las famosas tricefalías, ternas o tríos quizás funcionen mejor, pero en otros escenarios”

¿Quién o quiénes deben liderar a INEOS en el Tour de France 2020?

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Oscar Trujillo Marín

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17 pensamientos sobre “Liderazgos compartidos en grandes vueltas: ¿Es mejor despertarlos que sentirlos? Parte II

  1. Queda claro entonces que los liderazgos compartidos no son buena idea. Lo mejor es afrontar la carrera con un solo líder, y solo cuando el líder falle intentar con un suplente (segundo capo) o liberar a sus corredores para la caza de etapas o clasificaciones secundarias.
    Lindo artículo.

  2. Oscar estoy en desacuerdo en lo que fue la etapa de Formigal. Es claro que Contador armo el show, pero Movistar y quintana hicieron un gran trabajo. Movistar destrozo el grupo donde estaba Froome y lo aisló, y los gregarios y el mismo Quintana tiraron bastante. De hecho Nairo se quedo solo faltando unos 20 Kilómetros que incluían la ultima cuesta y en la cual nadie le tiro un solo metro y aun así logro mantener la ventaja.

  3. Hola Oscar , gran Articulo te felicito de veras , lleno de momentos graciosos por irónicos solo en un par de cosas no estoy de acuerdo , una evidentemente es el “extenso” aparte que le dedicas a la! peor” persona del mundo ( Landa ) , y otra la defensa hacia dos corredores que se mantuvieron ( es licito ) como convidados de piedra hasta los últimos 300 m. de la etapa , utilizando una ironía de un cariz victimista (Este par de desaprensivos se negaron a inmolarse para Tom. Hay que ver cómo se le ha perdido el respeto al hombre blanco.) , jugando con la procedencia de unos y otros (la siempre deleznable superioridad de Razas ) en fin muy buen articulo repartiendo un poco de cera a Michelino aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid , un abrazo Oscar .

    1. Antonio ud parece una persona instruída, leída. Su redacción y vocabulario deja ver una cultura general alta. Es muy educado en sus respuestas y aportes. Aunque esos formalismos no lo exoneran de ser irrespetuoso con las posturas contrarias de otros foristas, por sosegado y tolerante que parezca. Su opinión se valora pero es una más, no es ud (como no lo soy yo, ni Martín ni nadie) el adalid, el oráculo de la clarividencia e infalibilidad analítica ciclística; y creo que el “contrario” también puede tener razón. Pero con la misma franqueza le digo que es especialmente hipersensible para temas que tengan que ver con Movistar, Unzúe, Landa y cualquier corredor español. Anda ud a la defensiva con esos temas.

      No se si deba explicar que esto era un análisis revestido de una fuerte dosis de sátira, de ironía intencionada, una caricaturización, exagerando las cualidades o yerros de los protagonistas como en cualquier comedia negra. Tal como me “ensañé” (según ud) con Landa, (obvia ud las alabanzas que ahí mismo le hice al vasco por su apoyo Froome y su magnífico Tour) lo hice con Dumoulin, Porte, Urán o Quintana; quiero decir, sesgos “nacionalistas” ninguno. Ud o es colombiano y vive hace muchos, muchos años en España o es español con un fuerte nexo con Colombia, porque sabe mucho del ciclismo ibérico y colombiano. Se lo digo por que viví buena parte de mi vida en España. Puede que en Colombia se trate con injusticia al ciclismo español por parte de algunos foristas-forofos y otros aficionados, y en especial a Landa (que dicho sea de paso a veces habla de más ¿también le resulta ofensivo que se diga eso?) y a MVS, pero eso no es culpa de Ciclismo Internacional, ni es mi caso particular. La sátira (necesaria en estos tiempos asquerosos de angustia incertidumbre y desazón) que hice de Urán y Quintana es impensable en Colombia donde todos los medios solo hablan bellezas de ellos de forma acrítica, en NINGÚN medio colombiano la va a encontrar. De forma irónica aquí en Colombia me han criticado varias veces por supuestamente ser anti Nairo y antipatriota y tal, y algunos lectores españoles (al mismo tiempo) me acusan en ciertas notas mías exactamente de lo contrario: de ser chauvinista, localista… bastante paradójico y solo explicable por los sesgos del que se pone la camiseta nacional (o filial, o regional…) para ver el ciclismo. (Lo cual me dice que algo estaré haciendo bien si ante un mismo artículo se ofenden los dos acusándome de lo mismo) Respeto a la gente que se pone la camiseta de ciego fanático para ver el ciclismo, pero no es mi estilo, ni me hace ilusión: aborrezco los nacionalismos etnocentrismos y fanatismos. No me caso con nadie: no idolatro a ningún corredor ni tengo fetiches sagrados en este deporte. Cuando lo hacen bien se les resalta (me da igual de donde sea el corredor) y cuando se equivocan o fallan se cuenta también de la misma forma. Por último, por muy educado que ud se exprese es bueno que intente respetar una mirada distinta de las cosas en cuanto al análisis de una situación de carrera, ud lo de Carapaz y López lo ve de una manera (les traslada de manera despectiva la responsabilidad del fracaso de Dumoulin a ellos “convidados de piedra” etc.) yo le mostré los argumentos de por qué se puede ver de otra distinta, ¿es incontrovertible o mejor la suya? ¿es acaso su prejuicio ley? por que ud la dice sin mostrar un solido argumento para sustentarlo? no hace falta que intente devaluarlos, a los chicos, ud tiene la suficiente inteligencia para entender que a esa edad aún no eran nadie y obedecían ordenes de equipo, que se jugaban el podio y no tenían ya NINGÚN chance de ganar la general. Es lo que tiene la pluralidad y la tolerancia de la diferencia, que debe ser bilateral. No es la primera vez que actúa así, y ya con otros foristas ha ocurrido cosas parecidas por mucha diplomacia que se tenga. Expongo mis opiniones y las argumento, pero son una mas entre muchas, a unos les pueden gustar y a otros no. Igual que las suyas.

      1. Hola Oscar, para empezar diré que nunca he pensado otra cosa ( cuando doy mi opinión ) , que aportar siquiera un poco a la pluralidad del debate sin más , como cualquier otro lector en el foro , y es cierto que me gustó el articulo y si disentí en un par de cosas , no lo emborrona mi modesta opinión , fue mi parecer, lo puedo argumentar de forma más o menos vehemente , pero intento ser educado , argumentar sin más pretensión. En cuanto a lo que comentas de mi reacción , cuando se opina en algún Articulo de Movistar etc., pues que quieres que te diga , creo que sobran las palabras , cuando se pone de paradigma ( más desde el foro ) de la torpeza , o a veces de la “mala” intención de sus managers o algún corredor , pues como siento que no es asi , lo digo , opino , sin mas acritud , en mi empeño que el que demuestran sus detractores .Y por último , aunque sea lo de menos , entre las dos posibilidades aciertas de pleno en una , soy Español (naci en Córdoba ) y vivo en Tarragona , soy hijo de emigrantes , y llevado por mi afición al ciclismo , aprendi a admirar a los escaladores colombianos , más o menos desde Lucho Herrera , lo he visto en directo en Lagos de Covadonga ( 1987 ) , he visto ganar a Alirio Chizabas en Mont Caro , Volta a Cataluña , conservo camisetas y gorras de Pony Malta , regalo de Fabio Rodriguez y Alvaro Sierra , alguna Foto/recuerdo con Oliverio Rincón y Alvaro Mejía , hasta saludé via RCN , de la mano de Hector Urrego a toda Colombia una tarde en Cerler ( Vuelta ciclista España 1990) , y mantuve correspondencia , imtercambiando revistas de Ciclismo , yo le mandaba Ciclismo a Fondo o Bicisport , y el Me mandaba Mundo Ciclistico ,a una persona encantadora que trabajaba en la revista por esos años ( 1988, 89 , 90 ) el Sr FABIO ARTURO CRUZ , asi que mi admiración por el ciclismo colombiano data de ese tiempo y no ha cambiado un ápice , un abrazo y siento mucho si fui demasiado vehemente en algunos comentarios , un saludo afectuoso .

        1. No pasa nada Antonio, es solo que a veces el apasionamiento a todos (a mi me ha pasado también) nos evita ver que podemos subestimar las opiniones de otras personas de manera quizás prepotente sin darnos cuenta, y como es apenas lógico nadie está exonerado de tener prejuicios, filias o simpatías que afectan la objetividad etcétera. Un saludo, siempre da gusto debatir con ud.

  4. Me gustó mucho el articulo, mas que todo del 2017 en adelante, fuiste muy sarcastico en los anteriores, pero diste con el clavo es exactamente lo que pienso de cada una de las carreras, solo te falto decir que la vuelta 2019 fue la de menos accion y menos nivel de todas falto sarcasmo jajajaja , pero de resto fue un analisis perfecto a lo que yo pienso…

  5. Es una loca idea de los dueños de los equipos para ganar competencias que choca con el ego de los ciclistas, por eso casi siempre terminan mal.

  6. Excelente Oscar, otro rato ameno leyendo muerto de la risa…
    Me gustó la conclusión final, los tríos son mejor de otra forma!!!

  7. Le sobró ironia y le faltó rigor en algunos pasajes , quizá falta de rodaje , puede que el descanso no le acabó de sentar bien , o sea un corredor de largo aliento y necesite como el “KENIATA ” de un segundo esfuerzo . Lo que hay que oir Arturo , muertos de la risa por desmemoriados , el peor defecto en el que podamos caer . un abrazo sincero .

  8. Al Signore Rocco le gusta mas el trió musical !!….

    De tus frases buenas
    1-“cabe anotar que a Tom, su travieso esfínter lo respetó durante los 21 días en carrera”
    2-“haber tenido opción jamás de desbancar al keniata que los superó en cuesta, crono, simpatía, elocuencia, sentido del humor, geografía, historia, matemáticas, en bajada e incluso en los 400 metros inclinados corriendo cuesta arriba del Mont Ventoux”.
    3 -“Tuvieron el fino detalle de inmortalizarlo en un admirable documental que junto al triunfo de Richard fue lo mejor que hicieron en toda la temporada”.

    Una observación de respeto ciclístico– que no se encontrara en los manuales-
    Cuando “el de los galones” tiene la obligación de perseguir no debe esperar ayuda de otros– Él es quien tiene que hacerlo- Como es que el de la cabalgata tan extensa (80Km) SI pudo y solo!!!…

  9. Muy buenos artículos. Son una radiografía perfecta de lo sucedido. Definitivamente las carreras de 3 semanas no se ganan por nombres; se ganan por piernas. El que es mejor lo demuestra en la carretera. Por esto es tan interesante el ciclismo.

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