Peraud, de ingeniero a podio del Tour

Por @pmpalermo

Se termina el Tour y si algo está claro es que, con permiso de Pinot y Bardet, la gran revelación de la ronda gala es Jean-Christophe Peraud, veterano corredor de 37 años que ha maravillado en las trepadas, donde fue el único capaz de aguantar la rueda de Nibali.peraudnibali

La historia de este atleta nacido en Toulouse es muy particular, ya que pasó a profesionales con 32 años, caso atípico si los hay que se explica debido a su pasado en el Mountain Bike, disciplina en la que llegó a  ser medallista olímpico en 2008, cuando terminó 2° detrás del mítico Absalon en Beijing.

Pero Jicé no vivía de la bicicleta y se ganaba el sueldo como Ingeniero en Termo Hidraúlica en AREVA, empresa que trabaja con la energía atómica y que, curiosamente, lo sigue apoyando, por lo que además de tenerle reservado un puesto cuando decida retirarse, también lo patrocina individualmente.

El vínculo de Peraud con la ruta viene de su época como biker, cuando se subía a las ruedas finas para entrenar y ocasionalmente también competía; así fue que en 2009 se convirtió en el primer ciclista amateur en consagrarse campeón nacional contra reloj y nada menos que por delante de Sylvain Chavanel.

Su performance no pasó desapercibida y fue seleccionado para el mundial de la especialidad en Mendrisio, donde acabó 12°, para cerrar ese año con el 2° puesto en la Crono de las Naciones por detrás de Vinokourov.

Estos magníficos resultados le valieron el pasaje al Pro Tour de la mano del Omega Pharma-Lotto, para fichar luego por el Ag2R que le permitió estrenarse en 2011 en la Grande Bouclé con un impresionante 9° puesto en la general, que completó una campaña excelente en la que además resaltan el 2° en Tour del Mediterráneo, el 6° en París Niza o el 7° en Dauphiné.

Poco para reseñar de 2012, temporada esquiva para él, pero en 2013 mostró progreso pese a su edad (sí, leyó bien) y obtuvo resultados excelentes como el 2° en el Meditarráneo, el 3° en París Niza, el 5° en Criterium y el 6° en Romandía, aproximación perfecta para el Tour.

Allí se le torcieron las cosas cuando debió abandonar la prueba debido a una fractura de clavícula sufrida en el reconocimiento de la crono de Embrun; es conveniente marcar que el Ingeniero marchaba 9° en la tabla principal a 8´47″ de Froome, pero a 4´33″ del 2°, Mollema.

Así llegó al presente curso, que comenzó en San Luis con algunas dudas sobre su futuro planteadas por él mismo, puesto que desconocía si su cuerpo rendiría a la altura requerida en el World Tour tan cercano a las cuatro décadas de vida. La respuesta es evidente, pero no sólo ahora que ocupa el cajón de la ronda gala y fue el único capaz de aguantar a Nibali. No. Los meses previos han sido un camino de rosas para el francés, y lo mejor es repasar sus lauros estacionales: 2° en Mediterráneo una vez más, 4° en Tirreno, 1° en Criterium Internacional o 3° en País Vasco, dejando de lado el Dauphiné para arribar más fresco a julio.

El resto es historia reciente, pero para algún desprevenido, Peraud se adueñó del 2° peldaño de la mejor competencia del mundo y ha sido de los más sólidos con el paso de las semanas, ya que comenzó cediendo valiosos minutos en el pavé (3´27″) y sólo flaqueó seriamente en una trepada cuando entregó 2´09″ en Chamrousse. El resto de los saldos con respecto al Tiburón se reducen a 2″ en Sheffield, 8″ en Gerardmer, 20″ en La Planche des Belles Filles, 2″ en Risoul, 1´15″ en Hautacam, donde marcó la estela a sus contrincantes más directos y 29″ en la crono.

En ese contexto, se jugaba la gloria y partió 3° la etapa 20° a 13″ de Pinot (2°) y con 2″ sobre Valverde (4°), ambos peores que él sobre la cabra y aparentemente en menor condición física esta semana final, donde retribuyó la confianza de Vincent Lavenu, quién le extendió el contrato hasta 2016.

Otro punto fuerte del galo son, justamente, los antecedentes en la especialidad contra el cronómetro, donde no es el más brillante pero sí muy regular y capaz de todo si tiene su día, como queda reflejado en su currículum, donde predominan puestos cercanos a la 20° plaza y destacan un 1°y 4° lugar en el campeonato nacional (2009 y 2014), el 5° en el parcial del Tour 2011  y el 7° de 2014.

Pero lo más interesante es que, mientras todos hablan de la nueva generación, es nuestro longevo protagonista quién consiguió el mejor resultado de un francés en el Tour desde 1997, ocasión en la que Virenque escoltó a Ullrich en París.

Por todo esto, y pese a estar lejos del aura de estrella que rodea a Vincenzo Nibali o Alejandro Valverde, la gran sorpresa de la 101° Grande Bouclé es Jean Christophe Peraud, Ingeniero de 37 años que está apenas en su quinta temporada y hasta hace unos meses, se planteaba el retiro.

Pablo Martín Palermo

¿Te gusta lo que hacemos?seguínos en  @CiclismoInter
                                           
close
Facebook IconTwitter IconMi BlogMi Blog
A %d blogueros les gusta esto: