Valverde, el último corredor total, cumple 40 años

Por Oscar Trujillo Marín

Alejandro Valverde cumple 40 años hoy. Ya hace más de dos décadas que un corredor atípico y demasiado versátil, (alejado del vueltómano promedio español con exclusiva habilidad para la escalada, por el que siempre había sentido especial debilidad la afición ibérica desde épocas de Bahamontes, Ocaña y Delgado) era catalogado como la gran revelación y promesa del ciclismo español.

Alejandro tuvo una equivalencia en el calendario juvenil español a la que tuvo Evenepoel en el belga en su temporada previa a su ascenso al profesionalismo: barrió en todas las pruebas. Al llegar a la máxima categoría muchos se decepcionaron en territorio ibérico al no encontrar en la joven figura emergente la fulminante contundencia en cuestas de Pedro Delgado o el aplastante dominio en crono y montaña de Induráin.

Pero su clase era de otra estirpe, inédita en el ciclismo español hasta ese momento, salvo por los primeros triunfos en clásicas y mundiales que empezaba a ofrecer ya Oscar Freire a principios del nuevo milenio.

Valverde ha sido un corredor de vigencia y resultados brillantes que abarca tres generaciones. Ganaba al principio, hace 17 años cuando tener un enorme talento ni siquiera te garantizaba y alcanzaba para hacerlo, por que el pelotón arrastraba aún las fraudulentas dinámicas de los noventas, es decir, no solo competías contra veteranos virtuosos de las clásicas o vueltas, sino contra su cóctel químico y métodos de “mejora” por todos conocidos, de los que el mismo Alejandro por un breve lapso de su carrera no pudo abstraerse (como tantos de su época) fue acusado en su momento, y por las que como la mayoría de cracks de esa infausta época también, recibió ejemplar sanción de dos años.

Sin embargo la prueba de que su clase era natural fue evidente cuando siguió ganando (y más aún) una vez regresó de su penalización que lo mantuvo parado entre 2010 y 2012. Volvió para afianzar su mito cuando el ciclismo ya empezó a ser más creíble e infinitamente más controlado. Así ha permanecido estos últimos ocho años triunfando y demostrando su enorme categoría ya encima de de las cuatro décadas de vida que cumple hoy.

Ha estado en el podio de los mundiales siete veces repartidas durante 15 años para finalmente llevarse su merecido oro en 2018. Es evidente que el tiempo pasa -incluso para un incombustible Quijote como él-, se vio menguante el año pasado, pero con suficiente calidad para hacer segundo en la pasada Vuelta a España y moverse siempre entre los favoritos y elegidos el resto de la temporada.

Alejandro fue protagonista y estrella triunfando y destacando en plena hegemonía de Armstrong, Ullrich y toda esa corte de atletas en los que por sus venas corría buena parte de la tabla periódica  de los elementos e ingeniosos cócteles químicos. Lo siguió siendo en esa transición bastante más “sana ” dominada por Bettini, Boonen, Cancelllara, Nibali, Quintana, Froome y Contador; pero es que ya en plena generación de Pogacar, Evenepoel, y Bernal aún intimida en el pelotón y es capaz con medio chance de llevarse cualquier carrera como el mismo Mundial de hace dos años.

Sin ser vueltómano ganador tipo Induráin, si ha sido quizás el mejor “no vueltómano” de la historia con 20 top 10 en pruebas de tres semanas durante su carrera, entre ellos muchos podios en las tres grandes y una Vuelta a España ganada, que para un clasicómano y caza etapas de élite como él, no está nada mal. Le es suficiente para acumular mejor palmarés en vueltas de los que la inmensa mayoría de especialistas en las mismas no tendrán jamás. A punta de clase, fondo coraje y pundonor. Sin ser sprinter puro, ha ganado decenas y decenas de etapas etapas hasta el hastío en las tres grandes -y en todas partes-, embalando como siempre: bien sea en grupos reducidos en cuesta, llano o bajada. Sin ser escalador en vueltas menores y mayores suele llegar con los mejores o defenderse de manera envidiable, maravillosa.

Sin ser del norte de Europa, de Francia, Bélgica, Países Bajos o Italia -que es de donde han nacido la inmensa mayoría de leyendas más laureadas de las clásicas en la historia- se ha ganado un lugar de honor entre ellos a pulso, con su ataque estándar marca de la casa: enorme fondo, astucia, inteligencia para leer la carrera, sangre fría y un remate demoledor en los metros finales, muy difícil de seguir tras siete horas encima de la bicicleta. Todos conocemos su impresionante palmarés: sus 4 Liejas, sus 5 Flechas Valonas, San Sebastián y otras prestigiosas pruebas de un día en su bolsillo, su ambición y profesionalismo por cuidarse y por disputarlo todo de febrero a octubre.

Todos sabemos que Movistar (y desde antes con sus otras denominaciones comerciales) le debe demasiado a Valverde y ha sido por 15 años su gran referencia y seguro de triunfos. También es sabido que esa jerarquía sustentada en logros le ha permitido ganarse el derecho de correr por su cuenta, como le da la gana. Sabemos que por su equipo han desfilado figuras y promesas con paso largo o efímero, pero que Valverde por derecho propio -y justificado con demasiados e importantes triunfos- siempre está ahí y está por encima del bien y del mal: corre con absoluta libertad.

Sabemos que en Alejandro todos confían, que es un seguro de vida para mantener un patrocinio contento, visible siempre en carrera y tiene licencia merecida para buscar por su cuenta resultados; de la misma forma que la tiene Nibali o Peter Sagan, al ser corredores geniales, impredecibles y versátiles que aportan el mayor porcentaje de victorias, espectáculo en televisión y vitrina en todas las competencias al equipo, que es con lo que se suelen negociar los contratos con los grandes sponsors.

Hoy cumple 40 tacos el murciano y está en el ocaso de su carrera, eso, también todos lo sabemos. Pero es admirable haberse mantenido vigente, ganador y competitivo por casi 20 años y que sea un ejemplo de constancia, disciplina rigor y ambición. También es admirable que, en teoría, no siendo realmente el mejor en nada, termine siendo el más laureado y mejor casi en todo de su generación.

Oscar Trujillo Marín

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5 pensamientos sobre “Valverde, el último corredor total, cumple 40 años

  1. Alejandro Valverde, inmenso, grande entre los mejores y de una personalidad arrolladora. En el salón de la fama ciclística.

  2. En buena hora Alejandro ha sabido mantener esa ilusión desde los 20 a los 40….felicidades!!!!!alguno parecido queda???

  3. “recibió ejemplar sanción de dos años”, se te fueron un poco las vísceras..Nunca dio positivo y aún así lo sancionaron y la sanción la impulsaron los italianos y fue injusta porque le quitaron títulos que no estaban en duda… Se dopó o solo encontraron bolsas de sangre marcadas con su nombre, que no contenían ningún veneno???
    Siempre he sido duro contra los que no son correctos y creo que el bala demostró,después del regreso, que sus condiciones eran verdaderas, que si se hubiera dopado no hubiese tenido la madera para volver a arrasar como lo ha hecho..
    Igual, agradezco que resaltes las virtudes de unos de los mejores ciclistas del mundo de todos los tiempos, claro con el perdón de los que solo suman los triunfos en GV. Ejemplo de disciplina férrea, caballerosidad, empatía, colaborador y ser humano.
    Gracias bala por tanto.

    1. “Se dopó o solo encontraron bolsas de sangre marcadas con su nombre, que no contenían ningún veneno” dices, el caso Arturo es que fue solo eso: dos bolsas marcadas con su nombre. Y eso estaba prohibido. Podrá gustar más o menos, pero la normativa era clara, y la sanción para ello estaba estipulada. Ahora mismo este fin de semana hay toque de queda en mi pueblo, si salgo a las dos de la mañana sin un alma en la calle, no le hago daño ni pongo en riesgo a nadie, pero si me pillan, me sancionan y la multa no me la quita nadie. Es tonta la normativa, injusta, exagerada si solo pretendía tomar aire fresco y ver las estrellas, discutible por ser solo mil habitantes y estar durmiendo todos, puede ser. Pero yo aún así lo sabía y lo intente hacer de forma furtiva… ¡y van y me pillan! “Dura lex sed Lex” decían los romanos. Me merezco la sanción por listo. No entro a valorar a los tribunales, solo cuento lo que pasó conforme a la ley del momento. Un momento en que casi todos se equivocaron…

  4. La gente en sus comentarios trae cosas molestas, tan solo es de saludarlo en su cumpleanos y si ofenden callense la boca. El ser humano esta lleno de errores, lo importante aprender y despues dar lo mejor. Saludos Alejandro en tu cumpleanos.

Los comentarios están cerrados.

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